«El que no gana, paga»: La Constitución es implacable y deja por fuera del pastel millonario a la gran mayoría de las agrupaciones, que ahora tendrán que ver cómo cancelan sus deudas de campaña.
Pasada la euforia de las banderas y los mitines, llega la hora de la verdad financiera. El conteo preliminar de votos ha dictado sentencia no solo en lo político, sino en lo económico: de los 20 partidos que inundaron la papeleta nacional, solo cinco lograron cumplir con los requisitos constitucionales para acceder a la contribución estatal, conocida popularmente como la deuda política.
Para el resto, el panorama es desolador. Quince agrupaciones deberán enfrentar a sus acreedores sin el respaldo del cheque del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), confirmando que la aventura electoral en Costa Rica puede salir muy cara si no se tiene respaldo popular.
El Club de los 5: ¿Quiénes cobran?
La repartición del dinero público se basará en el caudal de votos obtenidos. El gran ganador, Pueblo Soberano, se llevará la tajada más grande del pastel, seguido por el PLN. Sin embargo, la lista de beneficiarios tiene sus matices legales.
Los que entraron directo (Superaron el 4%):
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Pueblo Soberano: El gigante de la elección con 1.191.727 votos (48,30%).
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Partido Liberación Nacional (PLN): Se mantiene como fuerza financiera con 825.041 votos (33,44%).
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Coalición Agenda Ciudadana: Logró colarse con 119.700 votos (4,85%).
Los que entraron «por la ventana» (Subregla del Diputado): Aquí está el detalle técnico que salvó a dos históricos. Ni el Frente Amplio ni el PUSC lograron el mínimo del 4% en la papeleta presidencial, lo que en teoría los dejaría fuera. Sin embargo, la Constitución Política (Art. 96) y la jurisprudencia del TSE permiten cobrar si se elige al menos un diputado.
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Frente Amplio (3,76%): Al asegurar 7 curules, tiene derecho a cobrar por cada voto recibido.
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Unidad Social Cristiana (2,79%): Logró salvar los muebles con 1 diputado, lo que le da la llave para acceder a los fondos estatales proporcionales a sus 68.732 votos.
El Cementerio Financiero: 15 partidos en rojo
El dato más crudo de la jornada es la cantidad de «cadáveres financieros». Agrupaciones que invirtieron millones en publicidad, signos externos y transporte, se quedaron con las manos vacías.
Nombres que antes resonaban en el plenario, hoy están en la lista de excluidos del financiamiento:
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Nueva República
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Partido Liberal Progresista (PLP)
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Progreso Social Democrático (PPSD)
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Unidos Podemos
Estos partidos obtuvieron porcentajes raquíticos entre el 1,78% y el 0,06%. Al no sacar diputados ni llegar al 4%, la ley les prohíbe recibir reembolso. Consecuencia Inmediata: Si estos partidos pidieron préstamos bancarios o emitieron bonos de deuda cedidos a inversionistas, no tendrán cómo pagar con fondos públicos. La deuda recaerá sobre los fiadores o los activos del partido, un golpe que podría significar su desaparición definitiva.
La Lógica del Sistema
El modelo costarricense está diseñado para desincentivar la fragmentación excesiva, aunque en esta elección vimos una papeleta sábana. La Resolución 591-E-2002 del TSE es clara: el financiamiento es un premio a la representatividad. Si el pueblo no lo respalda con votos suficientes para poner un legislador o llegar al umbral mínimo, el Estado no está obligado a subsidiar su existencia.
En resumen, la democracia tica financia a los que tienen voz, no a los que solo hacen ruido.


