El expresidente apuesta por la gobernabilidad, reconoce la victoria electoral y urge una recomposición profunda del socialcristianismo.
El expresidente Miguel Ángel Rodríguez hizo un llamado público a respetar el veredicto de las urnas y a respaldar a la presidenta electa Laura Fernández Delgado, al considerar que la estabilidad política y la gobernabilidad deben prevalecer tras el proceso electoral.
Rodríguez calificó el resultado como una victoria clara y defendió la necesidad de que el país pase de la confrontación electoral a una etapa de cooperación institucional. A su juicio, la democracia se fortalece cuando las diferencias políticas no se convierten en obstáculos para gobernar, sino en insumos para mejorar las decisiones públicas.
El exmandatario subrayó que brindar apoyo al nuevo gobierno no significa renunciar a principios ni a la crítica responsable. Por el contrario, sostuvo que es posible mantener ideales firmes y, al mismo tiempo, contribuir a que la administración entrante logre resultados concretos, especialmente en favor de las familias más vulnerables.
En su mensaje, Rodríguez también dedicó palabras de reconocimiento al candidato socialcristiano Juan Carlos Hidalgo, a quien elogió por una campaña que, según indicó, se distinguió por su enfoque programático y por el trabajo de un equipo técnico sólido y comprometido.
Sin embargo, el tono de respaldo al nuevo gobierno vino acompañado de una autocrítica directa al interior del Partido Unidad Social Cristiana. Rodríguez expresó preocupación por la fragmentación del partido y por la salida de militantes hacia otras agrupaciones políticas, situación que, a su criterio, debilitó la presencia socialcristiana en el escenario nacional.
El expresidente fue enfático en señalar que la ambigüedad política pasa factura. Afirmó que un partido sin rumbo claro pierde capacidad de incidir en las grandes decisiones del país y llamó a la dirigencia a definir una identidad coherente, con una sola cara y un mensaje reconocible para el electorado.
Rodríguez defendió la vigencia de los valores socialcristianos como un aporte histórico al desarrollo de Costa Rica y consideró que esos principios aún tienen espacio en el debate público, siempre que se presenten de forma clara y consistente ante la ciudadanía.
El pronunciamiento del exmandatario se da en un contexto postelectoral marcado por la necesidad de acuerdos y por la expectativa de reformas impulsadas desde el Poder Ejecutivo. Su llamado busca tender puentes entre el respaldo institucional a la nueva presidenta y la tarea pendiente de reorganizar a una de las fuerzas políticas tradicionales del país.
Con este mensaje, Miguel Ángel Rodríguez plantea dos desafíos paralelos: apoyar la gobernabilidad del próximo gobierno y, al mismo tiempo, impulsar una reconstrucción interna del PUSC que le permita recuperar relevancia política sin renunciar a sus principios históricos.


