«Aunque el animalito iba tranquilo»: Expertos advierten que un bolso —por más diseño que tenga— no es un casco, y un frenazo en la autopista podría convertir el paseo en tragedia.
Las autopistas de Costa Rica nunca dejan de sorprender, y este domingo no fue la excepción. Un nuevo video que circula con fuerza en redes sociales ha abierto el debate sobre los límites entre querer llevar a la mascota a todo lado y la seguridad vial. El escenario fue la siempre transitada Autopista General Cañas, específicamente en las inmediaciones de la Rotonda Juan Pablo II, en La Uruca.
En las imágenes, captadas por otro conductor, se observa a un motociclista circulando a velocidad considerable con una carga muy particular en su espalda: un perro de raza pequeña, metido dentro de un bolso con frente transparente.
¿Accesorio seguro o trampa mortal?
A simple vista, el dispositivo parece ser una de esas «mochilas espaciales» o de burbuja que se venden en el mercado para gatos o perros pequeños. El can, según se aprecia en el clip, viajaba tranquilo, observando el movimiento de los carros a través del plástico.
Sin embargo, la falta de información oficial genera dudas críticas:
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Ventilación: No se sabe si el bolso cuenta con el flujo de aire adecuado para soportar el calor del asfalto y el estrés del ruido en carretera abierta.
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Resistencia: En caso de una caída o derrape (comunes en moto), ese tipo de material plástico no ofrece protección contra la abrasión del pavimento, convirtiendo al animal en el «airbag» del conductor.
El Vacío Legal y el Sentido Común
Aunque la Ley de Tránsito de Costa Rica no prohíbe explícitamente llevar mascotas en moto (como sí lo hace con menores de 5 años), el Artículo 113 y conexos obligan al conductor a mantener la atención y libertad de movimiento. Si el animal se pone nervioso, se mueve bruscamente o el bolso se desacomoda, el motociclista podría perder el equilibrio, provocando un accidente en una de las arterias viales más rápidas del país.
La Perspectiva de Bienestar Animal: Más allá de la multa de tránsito (que quedaría a interpretación del oficial si considera que la carga es peligrosa), la Ley de Bienestar Animal sanciona poner en riesgo la integridad de la mascota. Transportar a un ser vivo en un bolso colgado a la espalda, a 80 km/h y rodeado de camiones, califica para muchos veterinarios como una imprudencia temeraria.
Reacciones Divididas
En redes, los ticos se dividen en dos bandos. Están quienes defienden al conductor diciendo que «al menos no lo dejó solo en la casa» y que el bolso parece especializado. Por otro lado, están los críticos que señalan que una moto no es vehículo para un animal, y que el amor por la mascota debería empezar por no exponerla a una muerte segura en caso de colisión.
Por ahora, el estado de salud del perro y la identidad del conductor permanecen desconocidos, pero el video queda como un recordatorio visual de los riesgos que tomamos en carretera.


