«Están en la Coalición»: El exmandatario defiende la vigencia de su partido y celebra que haya tantas opciones para hacerle «contrapeso» al próximo gobierno.
En la política costarricense, los muertos que vos matáis gozan de buena salud, o al menos eso asegura el expresidente Luis Guillermo Solís Rivera (2014-2018). Tras el colapso histórico que sufrió el Partido Acción Ciudadana (PAC) en 2022 —cuando quedaron fuera de la Asamblea Legislativa—, muchos analistas firmaron el acta de defunción de la agrupación rojiamarilla. Sin embargo, este domingo electoral, Solís salió al paso para aclarar que el partido sigue respirando, aunque sea con oxígeno prestado.
El exmandatario aprovechó su visita a las urnas para lanzar una frase que retumbó en los pasillos políticos: el PAC no ha desaparecido, simplemente se transformó.
La Estrategia del «Camuflaje»: La Coalición
Solís fue directo al grano al referirse a la Coalición Agenda Ciudadana, la plataforma que agrupa a fuerzas progresistas y figuras del antiguo PAC (como la candidata Claudia Dobles) en estas elecciones. «No han sepultado tanto al PAC porque está en la Coalición», afirmó el expresidente con una sonrisa, validando la tesis de que esta alianza fue el salvavidas necesario para mantener vigente el ideario de su partido sin cargar con el desgaste de la bandera tradicional.
Análisis de Contexto: Esta declaración confirma lo que muchos politólogos advertían: la marca «PAC» era tóxica para el electorado, pero su estructura y sus cuadros políticos encontraron refugio en la figura de la coalición. Para Solís, esto no es una derrota, sino una evolución estratégica para seguir influyendo en Zapote y Cuesta de Moras.
Contrapesos: El antídoto contra el autoritarismo
Más allá de la defensa partidaria, el historiador y politólogo hizo una lectura del fragmentado panorama electoral de 2026. Lejos de ver la proliferación de partidos (más de 20 opciones presidenciales) como un caos, Solís lo calificó como una garantía democrática.
Se mostró satisfecho de que exista «gran cantidad de opciones políticas», argumentando que esto asegura los «contrapesos necesarios». En un momento donde se discute sobre el peligro de las «aplanadoras» legislativas o los gobiernos populistas, Solís aboga por un poder dividido que obligue a la negociación. «Es salud para la democracia que nadie tenga el poder absoluto», se interpretó de sus palabras.
Bandera Nacional sobre Bandera Partidaria
Fiel a su estilo académico, Luis Guillermo cerró su intervención con un llamado a la calma y al civismo. En una campaña que ha tenido tintes agresivos y polarizantes, pidió a los ticos bajar las revoluciones.
«Es un día para recordar los valores costarricenses, de apoyar la bandera de Costa Rica y dejar de lado los conflictos partidarios», concluyó. Con su voto emitido y su mensaje entregado, Solís deja claro que, aunque el logo del sol amarillo y rojo no esté en la papeleta presidencial de forma directa, el «espíritu» del PAC sigue rondando las urnas, esperando ver si la estrategia de la coalición logra revivirlos o si será el último suspiro.


