La visita al centro de votación de Curridabat terminó convirtiéndose en uno de los episodios más comentados de la jornada electoral, luego de que el presidente Rodrigo Chaves Robles protagonizara una reacción directa contra ciudadanos que lo increparon a las afueras del recinto.
Aunque la diputada oficialista Pilar Cisneros acudió a ejercer su derecho al voto en la Escuela Juan Santamaría, el acto cívico quedó rápidamente en segundo plano. Desde antes de la salida del centro educativo, en las calles aledañas se congregaron personas con posturas encontradas frente al actual gobierno, lo que elevó la tensión en la zona.
Al retirarse del lugar, el mandatario respondió a los gritos de sus detractores con gestos visibles desde su vehículo: muecas, besos lanzados al aire y señas que muchos interpretaron como burlas. La escena fue captada por testigos y medios presentes, y se difundió con rapidez en redes sociales, alimentando el debate sobre el tono utilizado por el presidente frente a la protesta ciudadana.
Minutos después, Cisneros salió públicamente a respaldar la actitud del jerarca. La legisladora calificó la reacción de Chaves como una respuesta natural ante los insultos recibidos y restó gravedad a los gestos realizados. Según afirmó, las expresiones del presidente no resultaban ofensivas y, más bien, contrastaban con lo que consideró ataques directos y faltas de respeto por parte de quienes lo increpaban.
Mientras el intercambio ocurría, el cuerpo de seguridad presidencial se mantuvo atento para facilitar el desplazamiento de ambos funcionarios y evitar que el ambiente escalara. En el lugar se escuchaban tanto consignas de apoyo como expresiones de rechazo, reflejando una polarización que se hizo evidente durante varios minutos.
Tras cumplir con el acto de votación, Chaves y Cisneros se retiraron del centro educativo en medio de un mar de personas, algunas coreando mensajes a favor del oficialismo y otras manifestando abiertamente su oposición. El episodio terminó por opacar el voto de la diputada y dejó instalada una nueva discusión pública sobre la forma en que las figuras de poder enfrentan el descontento ciudadano en escenarios electorales.


