La jornada electoral de este domingo dejó escenas de fuerte confrontación política en Curridabat, donde la llegada del presidente Rodrigo Chaves Robles a un centro de votación generó reacciones encontradas y un ambiente cargado de tensión.
El mandatario acudió a la Escuela de Excelencia Juan Santamaría para acompañar a la diputada oficialista Pilar Cisneros, a quien le correspondía ejercer su voto en ese recinto educativo. Sin embargo, desde antes de su salida, en las afueras del centro ya se concentraban personas con posturas claramente divididas respecto a la actual administración.
Mientras algunos manifestaban respaldo al Gobierno, otros aprovecharon la presencia presidencial para expresar su descontento. Entre los gritos que se escucharon destacaron consignas como “narco, narco, narco” y frases dirigidas contra el oficialismo, así como llamados a votar por cualquier opción distinta a la de Laura Fernández, figura asociada al continuismo del actual gobierno.
Lejos de ignorar las manifestaciones, el presidente reaccionó desde el interior de su vehículo con gestos que no pasaron desapercibidos: sacó la lengua, lanzó besos al aire, hizo muecas y utilizó señas para responder a quienes lo increpaban. La escena fue presenciada por votantes, simpatizantes y medios de comunicación que se encontraban en el sitio.
Ante el intercambio de gritos y reacciones, el cuerpo de seguridad presidencial actuó para resguardar a Cisneros y agilizar su ingreso y salida del centro de votación, evitando que el ambiente escalara a un incidente mayor. La presencia policial se mantuvo durante varios minutos mientras continuaban las expresiones tanto a favor como en contra del Gobierno.
Lo ocurrido en Curridabat se suma a otros episodios de confrontación registrados en distintos puntos del país durante esta jornada electoral, marcada por una alta carga emocional, polarización política y una ciudadanía que no ha dudado en manifestar su posición frente a las figuras del poder en espacios públicos.


