jueves, 4 junio 2026
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La obsesión por entrar a Medicina lo llevó a un acto extremo que terminó en rechazo y escándalo

Reprobó dos veces el examen y tomó una decisión irreversible para entrar a la U: ahora enfrenta consecuencias

La presión por ingresar a la carrera de Medicina en India volvió a quedar en evidencia tras un caso que ha generado conmoción dentro y fuera del país. Un joven de 20 años tomó una decisión extrema con la esperanza de obtener un cupo universitario, pero el intento no solo fracasó, sino que abrió la puerta a una investigación policial y a posibles sanciones legales.

El hecho ocurrió en el estado de Uttar Pradesh, donde Suraj Bhaskar, vecino de la aldea de Khalilpur, buscaba desesperadamente una oportunidad para estudiar Medicina. Luego de reprobar en dos ocasiones el Examen Nacional de Elegibilidad y Admisión (NEET), la prueba obligatoria para ingresar a las facultades médicas, el joven habría visto en los cupos reservados para personas con discapacidad una alternativa para cumplir su sueño profesional.

De acuerdo con la legislación india, un porcentaje limitado de las plazas universitarias está destinado a personas con discapacidad. Bajo esa lógica, Bhaskar habría decidido amputarse un pie y presentar el hecho como el resultado de un ataque violento. Su familia denunció inicialmente ante la policía que el joven había sido agredido por desconocidos, pero la versión empezó a levantar sospechas casi de inmediato.

Las autoridades detectaron inconsistencias en el relato y ordenaron una evaluación médica. Los especialistas concluyeron que la amputación había sido realizada con una precisión incompatible con un ataque callejero. Además, en el sitio donde ocurrió el hecho se hallaron jeringas y otros elementos que apuntaban al uso de anestesia, lo que reforzó la hipótesis de una intervención planificada.

Con esos hallazgos, la policía determinó que no se trató de una agresión externa, sino de una automutilación deliberada. El sistema educativo reaccionó de forma tajante: se le negó cualquier posibilidad de ingreso a la facultad de Medicina y se descartó su admisión bajo la figura de discapacidad.

Más allá del rechazo académico, el caso abrió un debate legal. Aunque la automutilación podría no encajar claramente en una figura penal, las autoridades analizan si el intento de engañar a la policía y a las instituciones educativas constituye un delito. Por ahora, el joven permanece bajo atención médica en un centro especializado, mientras la investigación continúa.

Medios indios revelaron que Bhaskar llevaba años obsesionado con convertirse en médico. Según el diario The Hindu, había escrito en su diario personal una frase que hoy resulta reveladora: “Me graduaré de médico en 2026”. Testimonios cercanos, incluida su pareja, confirmaron que la frustración acumulada tras reprobar el NEET influyó de manera determinante en su conducta.

El caso pone nuevamente en el centro de la discusión la dureza del sistema de admisión a Medicina en India. El NEET-UG es una prueba única, de alta exigencia, que se realiza en un solo día y define el futuro de cientos de miles de aspirantes. Son 180 preguntas en tres horas, centradas en Física, Química y Biología, y solo una minoría logra un puntaje suficiente para acceder a las mejores universidades.

Desde una perspectiva más amplia, la historia de Suraj Bhaskar expone las consecuencias de un sistema altamente competitivo, donde el fracaso académico puede convertirse en un golpe emocional profundo. También plantea interrogantes sobre el acompañamiento psicológico a jóvenes que enfrentan repetidos rechazos y sobre los límites éticos de los mecanismos de admisión.

Al final, la decisión que pretendía abrirle las puertas de la universidad terminó cerrándolas por completo. Un sueño profesional, una acción irreversible y un sistema que ahora lo deja fuera, mientras el país debate hasta dónde puede llegar la presión por alcanzar el éxito académico.

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