miércoles, 3 junio 2026
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Estudio de la UCR revela por qué cada vez más parejas prefieren no tener hijos

«Es demasiada responsabilidad y prefiero mi trabajo»: La inestabilidad económica y el cambio de mentalidad están vaciando las cunas en Costa Rica, confirmando un «invierno demográfico» sin precedentes.

Costa Rica envejece y las nuevas generaciones lo tienen claro: traer hijos al mundo en la coyuntura actual es un riesgo que muchos no están dispuestos a correr. Un revelador estudio de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR), parte de la Encuesta de Actualidades 2025, ha puesto cifras a una realidad que se siente en la calle: la drástica caída en la fecundidad no es una moda, es una respuesta de supervivencia ante la situación económica y un cambio cultural profundo.

La investigación, que tomó el pulso a casi mil costarricenses, desnuda las motivaciones detrás de un país que cada vez tiene menos niños y más mascotas.

El factor bolsillo: «No alcanza para criar»

El hallazgo más contundente del estudio es puramente financiero. El 76% de los encuestados señaló la inestabilidad económica como la razón principal para descartar la maternidad o paternidad. En un país donde el costo de la vida no da tregua, los alquileres suben y los salarios se estancan, la idea de añadir los gastos de un bebé a la ecuación familiar se ve como un salto al vacío.

Análisis de Contexto: Esto no es casualidad. Costa Rica es uno de los países más caros de Latinoamérica. Para un joven profesional o una pareja de clase media, la prioridad se ha volcado hacia la estabilidad financiera propia (casa, carro, ahorros) antes que asumir la carga económica de un dependiente por 18 o 25 años.

«Felices sin hijos»: El cambio de chip cultural

Más allá de la plata, hay un tema de autonomía. El estudio, liderado por estudiantes como Michael Umaña Guillén, detectó que el estigma de «quedarse jamona» o «solterón» está desapareciendo.

  • Un 73,57% afirma que se puede estar plenamente satisfecho sin descendencia.

  • Un 70,67% prefiere priorizar su desarrollo laboral y profesional.

  • Un 72,53% admite, con honestidad brutal, que un hijo implica una responsabilidad que simplemente no desean asumir.

Incluso el cambio climático juega un rol: casi un 20% de los ticos piensa en el impacto ambiental antes de procrear, un dato que refleja la conciencia ecológica (o la eco-ansiedad) de las nuevas generaciones.

La edad ideal vs. La realidad educativa

La encuesta también preguntó: ¿Cuándo es el momento perfecto? El promedio arrojó que los ticos ven la segunda mitad de los veintes como el punto dulce.

  • Para ellas: 25,3 años.

  • Para ellos: 26,5 años.

Sin embargo, el estudio encontró una brecha social importante. Las personas con educación universitaria y los nacionales tienden a postergar mucho más esta decisión en comparación con personas de menor nivel educativo o población migrante. Esto genera un fenómeno demográfico dual: mientras los sectores profesionales retrasan la natalidad para consolidar carreras, la tasa de reemplazo generacional del país sigue cayendo por debajo del nivel necesario para sostener el sistema de pensiones a largo plazo.

Conclusión: Un futuro con menos niños

Los datos de la UCR confirman que la decisión de no tener hijos ya no se ve como un «sacrificio», sino como una elección válida de vida y autonomía. Entre el costo de la vida y el deseo de libertad individual, el modelo de la familia tradicional costarricense numerosa ha quedado oficialmente en los libros de historia.

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