La más reciente medición de OPol Consultores vuelve a mover el tablero político y refuerza una tendencia que ya venía tomando fuerza en los últimos días: Laura Fernández se consolida con una ventaja contundente frente al resto de aspirantes presidenciales, en un escenario que apunta con claridad hacia una posible definición en primera ronda.
El estudio, que analizó específicamente a las personas que aseguran ir a votar y que ya tienen su decisión tomada, coloca a la candidata de Pueblo Soberano con un respaldo del 62,79%. Esa cifra no solo la distancia ampliamente de sus rivales, sino que la posiciona en un rango históricamente alto para esta etapa del proceso electoral.

En ese mismo segmento de votantes decididos, Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional, aparece muy rezagado con un 12,95%. La diferencia entre ambos ronda los 33 puntos porcentuales, una brecha que evidencia la dificultad del PLN para recortar terreno a pocos días de las elecciones. Aún mayor es la distancia frente a Claudia Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana, quien alcanza apenas un 7,68%, lo que amplía la diferencia a cerca de 37 puntos.
Más atrás se ubican las demás candidaturas. Ariel Robles, del Frente Amplio, figura en un cuarto lugar con un 5,23%, mientras que el resto de aspirantes no logra superar el umbral del 4%. El panorama que dibuja la encuesta es el de una oposición dispersa, sin una figura que logre aglutinar el voto anti favorito ni amenazar de forma real el liderazgo de Fernández.
Cuando se amplía el lente y se incluyen a todas las personas que dicen que sí votarán en 2026, incluso aquellas que aún no han definido candidato, OPol registra a Laura Fernández con un 42,73% de apoyo. Aunque este porcentaje es menor al observado entre los votantes decididos, sigue siendo una cifra clave, ya que la mantiene muy cerca del umbral necesario para evitar una segunda ronda electoral.
Este dato resulta especialmente relevante en el contexto actual, donde el debate político parece girar más alrededor de quién logrará posicionarse como principal contendiente que sobre la identidad de la candidatura puntera. Con diferencias que superan con holgura los 30 puntos, la atención se desplaza hacia la lucha por el segundo lugar y la eventual recomposición de fuerzas en la recta final.
Los números de OPol, además, coinciden con mediciones recientes de otras casas encuestadoras. Apenas un día antes, el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica había ubicado a Fernández con un 44% de intención de voto general, incluyendo a las personas indecisas. La lectura conjunta de ambos estudios sugiere que, conforme el electorado define su preferencia, una porción significativa termina inclinándose por la misma opción.
La coincidencia entre encuestas fortalece la percepción de una candidatura que ha logrado capitalizar el cierre de campaña, mientras sus adversarios enfrentan dificultades para crecer en intención de voto o romper la fragmentación que los mantiene rezagados en los sondeos.


