Expertos internacionales advierten que la humanidad enfrenta riesgos simultáneos que acercan al planeta a un escenario irreversible.
La comunidad científica internacional encendió nuevamente las alarmas al ubicar el Reloj del Juicio Final a solo 85 segundos de la medianoche, la distancia más corta registrada desde que este indicador simbólico fue creado en 1947 para medir el nivel de amenaza existencial que enfrenta la humanidad.
La decisión fue anunciada por el Boletín de Científicos Atómicos, a partir del análisis de escenarios globales que combinan tensiones geopolíticas, avances tecnológicos sin regulación suficiente y amenazas ambientales persistentes. La medianoche, según este modelo, representa un punto de catástrofe global.
El ajuste de las manecillas no responde a un solo factor, sino a la acumulación de riesgos que se refuerzan entre sí. Entre los principales elementos considerados están la persistencia de arsenales nucleares activos, la ausencia de consensos internacionales claros sobre el uso de la inteligencia artificial, el debilitamiento de los acuerdos multilaterales y la creciente vulnerabilidad ante amenazas biológicas.
Los científicos advierten que, a diferencia de otros momentos históricos, el escenario actual se caracteriza por la simultaneidad de peligros y por una reducción evidente de la cooperación internacional. Conflictos armados prolongados, tensiones entre potencias y la fragmentación del diálogo global aumentan la probabilidad de errores de cálculo con consecuencias irreversibles.
El Boletín subrayó que el reloj no es una predicción literal del fin del mundo, sino una herramienta de advertencia. Su propósito es alertar a gobiernos, tomadores de decisión y a la ciudadanía sobre la urgencia de actuar antes de cruzar puntos de no retorno.
Entre las acciones que los expertos consideran prioritarias están la reducción verificable de armamento nuclear, la creación de marcos éticos y legales para el desarrollo de la inteligencia artificial, y la reactivación de acuerdos multilaterales que permitan enfrentar amenazas globales desde una perspectiva colectiva.
El mensaje de fondo es claro: el margen de maniobra se reduce y las decisiones que se tomen en los próximos años serán determinantes para definir si la humanidad logra alejarse del umbral de la medianoche o continúa avanzando hacia él.


