Miles de médicos generales en Costa Rica denuncian que el sistema de acceso a las especialidades médicas se ha convertido en un modelo excluyente que les cierra las puertas al desarrollo profesional.
Según el gremio, las probabilidades de quedar atrapados como médicos generales son mucho mayores que las de ingresar a una residencia médica, no por falta de capacidad, sino por un sistema que consideran estructuralmente injusto.
El principal obstáculo es el examen de ingreso a especialidad, una prueba que históricamente ha sido reprobada de forma masiva durante décadas. “No se trata de un problema reciente ni de malas universidades; es una falla crónica del modelo de posgrados del CENDEISSS”, señalan. Para los médicos generales, esto evidencia que el sistema no está diseñado para ampliar oportunidades, sino para mantener un acceso limitado.
La percepción dentro del gremio es contundente: sin contactos, sin apellidos influyentes o sin ventajas previas, entrar a una especialidad resulta casi imposible. Mientras tanto, quienes sostienen la atención en Ebáis, clínicas y hospitales siguen siendo subvalorados y tratados como profesionales de segunda categoría.
Por ello, los médicos generales hacen un llamado directo al Gobierno y a los partidos políticos para que asuman esta problemática como un tema de interés nacional.
Anuncian que impulsarán acciones administrativas, legales y políticas para que la ciudadanía conozca lo que consideran una injusticia histórica: un sistema que monopoliza la especialización médica y condena a miles de profesionales al estancamiento laboral.


