Robert Moreno niega acusaciones y habla de una “campaña de desprestigio”.
Una controversia con eco internacional sacudió al fútbol europeo tras difundirse que el técnico español Robert Moreno habría sido despedido por “usar ChatGPT” para preparar partidos y definir alineaciones. La versión, atribuida a su paso por el FC Sochi, generó debate sobre el rol de la inteligencia artificial en el alto rendimiento deportivo.
Según trascendidos, el club habría cuestionado un uso excesivo de IA en la toma de decisiones tácticas. Sin embargo, Moreno negó tajantemente esas afirmaciones y calificó la información como falsa.
La respuesta del entrenador
En una carta abierta enviada al diario Marca, Moreno fue categórico:
“Nunca he usado ChatGPT ni ninguna IA para preparar partidos, decidir alineaciones o elegir jugadores. Eso es completamente falso”.
El técnico, de 48 años, reconoció que sí utiliza tecnología en su trabajo, pero aclaró que las decisiones finales siempre las toma él junto con su cuerpo técnico.
Tecnología sí, decisiones humanas
Moreno contextualizó su metodología profesional:
“Mi carrera empezó a través del análisis de datos y de video. Es mi especialización. Como cualquier cuerpo técnico profesional, usamos herramientas como GPS, Wyscout, video y plataformas de scouting. La tecnología ayuda a procesar información más rápido, pero las decisiones deportivas siempre son humanas”.
El entrenador subrayó que estas herramientas son estándar en el fútbol moderno y forman parte de los procesos de preparación en clubes de élite.
Trasfondo interno y acusaciones cruzadas
Más allá del debate tecnológico, Moreno apuntó a un conflicto interno como origen de la polémica. Señaló directamente al exdirectivo Andrei Orlov, con quien —según indicó— mantenía diferencias, y a quien responsabilizó de impulsar las acusaciones.
Este señalamiento introduce una lectura alternativa: una disputa de poder que habría derivado en filtraciones y versiones interesadas para justificar la salida del entrenador.
IA y fútbol: debate abierto
El caso reaviva una discusión de fondo en el deporte profesional: hasta dónde llega la tecnología y dónde comienza la responsabilidad humana. Mientras los clubes integran análisis de datos, video y scouting avanzado, la línea entre apoyo tecnológico y toma de decisiones sigue siendo un tema sensible.
Por ahora, el episodio deja más preguntas que certezas. Lo claro es que, según el propio Moreno, ChatGPT no decidió partidos ni alineaciones, y la polémica parece estar más ligada a tensiones internas que a una revolución tecnológica en el banquillo.


