jueves, 4 junio 2026
- Publicidad -

Un descuido con el celular puede costarle todo: alertan por una estafa que vacía cuentas en horas

Una modalidad de estafa digital está encendiendo las alertas entre expertos en ciberseguridad y autoridades financieras. Se trata del llamado “SIM swap”, un fraude que permite a delincuentes adueñarse de la línea telefónica de una persona y, a partir de ahí, acceder a sus cuentas bancarias, correos y aplicaciones en cuestión de minutos.

Aunque los casos más recientes se han reportado en Estados Unidos, particularmente en Florida, especialistas advierten que este tipo de delito no reconoce fronteras y puede afectar a cualquier usuario de telefonía móvil, incluidos los costarricenses. El crecimiento del uso del celular como llave de acceso a servicios financieros ha convertido al número telefónico en un objetivo de alto valor para los estafadores.

Cómo empieza el robo sin que la víctima lo note

A diferencia de otras estafas, el “SIM swap” no requiere que la persona haga clic en enlaces sospechosos ni que descargue aplicaciones falsas. El ataque inicia cuando los delincuentes reúnen información personal de la víctima —nombre, número de cédula, fecha de nacimiento o datos obtenidos en filtraciones previas— y se comunican con la empresa de telefonía.

Mediante técnicas de ingeniería social, se hacen pasar por el cliente y solicitan el traslado de la línea a una nueva tarjeta SIM. Si la operación tiene éxito, el número queda activo en el teléfono del estafador y el usuario real pierde señal sin previo aviso.

Ese suele ser el primer indicio: el celular deja de funcionar de repente. Para cuando la persona logra conectarse a internet por otra vía, muchas veces el daño ya está hecho.

Acceso directo a cuentas bancarias

Con el control del número telefónico, los delincuentes pueden restablecer contraseñas y recibir los códigos de verificación que envían bancos y plataformas digitales. De esta forma, entran a cuentas financieras, realizan transferencias y vacían ahorros en pocas horas.

Un caso difundido por medios estadounidenses ilustra la gravedad del problema: una mujer perdió más de 17 mil dólares en un solo día tras sufrir un intercambio fraudulento de su SIM. Solo la reacción rápida de su operador y de las entidades bancarias permitió frenar más movimientos y recuperar parte del dinero.

Según la exfiscal Erin West, especialista en delitos tecnológicos, este tipo de fraude aprovecha la confianza que todavía existe en los sistemas de verificación por mensaje de texto. “Una vez que tienen su número, tienen la llave para entrar a todo”, ha advertido.

Un riesgo que va en aumento

Empresas de telefonía reconocen que el “SIM swap” es una amenaza para toda la industria y aseguran estar invirtiendo en controles adicionales. Sin embargo, los expertos coinciden en que la prevención también depende de los usuarios.

En Costa Rica, donde cada vez más trámites bancarios y pagos se realizan desde el celular, el riesgo es real. La dependencia del teléfono como método de autenticación convierte a este dispositivo en un punto crítico de seguridad personal y financiera.

Qué hacer para protegerse

Los especialistas recomiendan adoptar medidas básicas pero efectivas para reducir el riesgo de este tipo de fraude:

  • Usar contraseñas fuertes y distintas para cada cuenta, especialmente en banca digital y correos electrónicos.
  • Activar la autenticación de dos factores que no dependa únicamente de mensajes SMS, cuando la plataforma lo permita.
  • Revisar con frecuencia las alertas de movimientos bancarios y reportar de inmediato cualquier transacción sospechosa.
  • Contactar sin demora al operador telefónico y al banco si el celular pierde señal sin explicación.
  • Solicitar un PIN o clave adicional con la empresa de telefonía para autorizar cambios en la línea.

En un entorno cada vez más digital, la seguridad ya no depende solo de antivirus o firewalls. Un simple número de teléfono puede ser la puerta de entrada a toda una vida financiera. Reconocer el riesgo y actuar a tiempo puede marcar la diferencia entre un susto y una pérdida irreversible.

Articulos de su interés
- Publicidad -

Lo Más Leido

- Publicidad -

Lo Más Reciente