Una de las multinacionales vinculadas al sector de dispositivos médicos confirmó este miércoles una significativa reducción de personal en su operación costarricense, una decisión que vuelve a poner sobre la mesa la sensibilidad del empleo en industrias altamente especializadas y dependientes de programas productivos específicos.
La compañía VIANT Costa Rica comunicó que el ajuste alcanza aproximadamente a 900 personas trabajadoras, como parte de una reorganización asociada a cambios en un programa concreto y al volumen de producción ligado a ese proyecto. Según la empresa, se trata de una medida focalizada que no compromete el resto de sus operaciones en el país.
Desde la organización subrayaron que Costa Rica continuará siendo una plaza relevante dentro de su red global de manufactura, manteniendo una base importante de colaboradores y capacidades clave para atender tanto la demanda actual como las proyecciones futuras del negocio. La firma destacó que el país sigue siendo considerado una operación estratégica, respaldada por talento especializado y una plataforma sólida.
El director general de la operación local, Kevin Quirós, reconoció el impacto humano que implica una decisión de esta magnitud y aseguró que el proceso se está manejando con un enfoque centrado en las personas. De acuerdo con sus declaraciones, la prioridad ha sido actuar con respeto, orden y apego a la normativa laboral vigente, procurando que cada colaborador afectado reciba el trato correspondiente.
Además del cumplimiento de los requisitos legales, la empresa informó que se están impulsando acciones de acompañamiento para facilitar la transición laboral de quienes salen de la organización, con el objetivo de que puedan reinsertarse en el mercado de trabajo en el menor plazo posible. Este tipo de medidas se ha vuelto cada vez más común en el sector, ante la alta demanda de personal calificado en áreas como manufactura avanzada, calidad e ingeniería.
VIANT Costa Rica forma parte del robusto clúster de dispositivos médicos que opera bajo estándares internacionales, con procesos que abarcan producción, control de calidad, ingeniería y soporte operativo. Este sector ha sido uno de los motores del empleo formal y de las exportaciones del país en los últimos años, aunque también enfrenta ajustes periódicos derivados de cambios en contratos globales, ciclos de mercado y reconfiguraciones productivas.


