«La trampa de la carne»: Desde julio los vecinos vivían una pesadilla al encontrar a sus animales muertos; ahora el sospechoso enfrenta todo el peso de la Ley de Bienestar Animal.
La tranquilidad de Ciudad Colón, en el cantón de Mora, se había visto perturbada desde mediados del año pasado por una sombra cruel que acechaba a las mascotas. Este lunes, esa angustia llegó a su fin cuando agentes de la Sección Especializada en Delitos Ambientales y Bienestar Animal del OIJ detuvieron en plena vía pública a un hombre de apellido Mora, de 65 años.
Al adulto mayor se le señala como el presunto responsable de sembrar el dolor en la comunidad, figurando como el principal sospechoso en cinco causas penales por el delito de muerte animal.
El Modus Operandi: Una trampa silenciosa y letal
De acuerdo con la investigación preliminar, el caso se remonta a julio de 2025, cuando empezaron a llover las denuncias. El patrón era macabro y repetitivo: los dueños encontraban a sus mascotas convulsionando o muertas poco después de haber estado cerca de la vía pública o en los límites de sus propiedades.
La pesquisa judicial apunta a que el sospechoso utilizaba una táctica cobarde:
-
El «Bocado»: Mora presuntamente preparaba trozos de carne u otros alimentos atractivos para los canes.
-
El Veneno: Estos cebos estaban mezclados con potentes productos tóxicos (agroquímicos o venenos para plagas).
-
La Colocación: El sujeto dejaba el alimento envenenado estratégicamente cerca de las viviendas donde sabía que había perros, esperando que el instinto de los animales hiciera el resto.
Análisis Legal: No es una falta, es un delito
Como expertos en la realidad nacional, es crucial recordar que en Costa Rica el maltrato animal ya no se toma a la ligera. Desde la reforma a la Ley de Bienestar Animal, envenenar a una mascota no es una simple contravención; es un delito penal.
El señor de apellido Mora enfrenta ahora un proceso serio. El artículo 279 bis del Código Penal establece penas de prisión de tres meses a un año a quien cause la muerte de un animal doméstico o domesticado. Al tratarse de cinco causas distintas, la situación jurídica del detenido es compleja, ya que se podría hablar de un delito continuado o reiterado.
Investigación exhaustiva
La captura no fue casualidad. Los agentes de la Sección Especializada realizaron un trabajo de inteligencia, recabando testimonios y posiblemente videos de vigilancia que vincularan al hombre con la colocación de los cebos tóxicos.
El detenido fue trasladado al Ministerio Público, donde será indagado. Mientras tanto, los vecinos de Ciudad Colón respiran un poco más tranquilos, aunque el dolor por las mascotas perdidas —que para muchos eran parte de la familia— sigue latente. Este caso sienta un precedente importante: la edad no exime de culpa a quien decide atentar contra la vida de seres indefensos.


