jueves, 4 junio 2026
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¡Armados y peligrosos! Vea lo que hicieron dos menores con una pistola antes de ser rodeados por la policía

Ni cédula tienen y ya andan jalando el gatillo: Oficiales recuperaron el arma que uno de los colegiales intentó desaparecer antes de ser esposado.

La crisis de seguridad en Puntarenas ha tocado un nuevo fondo. Ya no se trata solo de bandas criminales adultas disputándose territorio; el cáncer de la violencia ha hecho metástasis en la niñez. La Fuerza Pública confirmó este fin de semana la detención de dos menores de apenas 14 años, quienes figuran como los principales sospechosos de un intento de homicidio en el conflictivo distrito de Barranca.

El incidente ha encendido las alarmas en la provincia, confirmando una tendencia que expertos en seguridad llevan meses advirtiendo: el reclutamiento activo de adolescentes para ejecutar «trabajos sucios» debido a la flexibilidad de la Ley de Justicia Penal Juvenil.

La intervención del GAO: Segundos que salvaron una vida

Según el reporte oficial, el ataque iba dirigido contra una mujer, cuya identidad se mantiene protegida. Los menores, arma en mano, la amenazaron directamente, convirtiendo una calle de Barranca en un escenario de terror.

Afortunadamente, oficiales del Grupo de Apoyo Operacional (GAO) —una unidad especializada en zonas de alto riesgo— se encontraban cerca del sector y lograron intervenir antes de que se jalara el gatillo. La respuesta policial fue quirúrgica, logrando neutralizar la amenaza sin que se reportaran heridos en el fuego cruzado.

El intento de ocultar la evidencia: Al verse acorralados por los uniformados, uno de los menores intentó deshacerse del cuerpo del delito lanzando el arma de fuego lejos de su posición. Sin embargo, la pericia de los oficiales permitió recuperar la pistola de inmediato, la cual ahora es la prueba reina para vincularlos con el delito de tentativa de homicidio.

Análisis Periodístico: El fenómeno de los «niños sicarios»

Como periodistas observando la realidad de la costa pacífica, este caso no es aislado. Barranca, El Roble y Chacarita se han convertido en caldos de cultivo donde el narcotráfico pesca en río revuelto.

¿Por qué niños de 14 años?

  1. Impunidad percibida: Las estructuras criminales saben que un menor de edad no enfrenta las mismas penas de cárcel (50 años) que un adulto. La sanción máxima en penal juvenil es mucho menor.

  2. Deserción escolar: Muchos de estos jóvenes han abandonado las aulas, seducidos por el dinero rápido y el «estatus» que les ofrece portar un arma en el barrio.

El futuro de los detenidos

Los dos adolescentes quedaron a las órdenes de la Fiscalía Penal Juvenil. A diferencia de un proceso ordinario, aquí se evaluará no solo el delito, sino el entorno social de los menores. Sin embargo, la gravedad del hecho (atentar contra la vida con arma de fuego) podría acarrearles una medida de detención provisional en un centro especializado como el Zurquí.

Mientras Puntarenas intenta recuperar la paz, la pregunta que queda en el aire para las autoridades y las familias es: ¿Cuántos niños más andan armados en las calles del Puerto esperando una orden para disparar?

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