La actividad política de este domingo 18 de enero inició en medio de un ambiente cargado de consignas y expresiones de descontento ciudadano. El evento “Se busca presidente”, organizado por Opa Canal 38 y NCR Noticias, reunió a ocho candidatos presidenciales, pero su arranque estuvo marcado por manifestaciones previas al inicio formal del foro.
Antes de que los aspirantes tomaran la palabra, cientos de personas se concentraron en los alrededores del recinto y comenzaron a corear de forma reiterada la consigna “Fuera Chaves”, un grito que se escuchó con fuerza mientras el público ingresaba al lugar. La manifestación reflejó el clima de polarización que atraviesa el escenario político nacional y que se ha intensificado conforme avanza el proceso electoral.
Minutos después, el ambiente se tornó aún más confrontativo cuando un grupo de simpatizantes del Frente Amplio elevó el tono de las consignas. En esta ocasión, los gritos se dirigieron contra la diputada oficialista Pilar Cisneros, con cánticos que decían: “Hay que saltar, hay que saltar, el que no salta es amigo de Pilar”. Las consignas se repitieron durante varios minutos y fueron escuchadas tanto dentro como fuera del recinto.
Pese a este inicio agitado, la organización mantuvo el cronograma establecido y dio paso al desarrollo del evento, concebido como un espacio para que los candidatos expusieran sus propuestas y confrontaran ideas ante el electorado. El formato del foro buscaba ofrecer una vitrina directa para que la ciudadanía conociera las posiciones de quienes aspiran a dirigir el país.
Dentro del listado de participantes, destacó la ausencia de Laura Fernández, quien no participa en este debate. Su no comparecencia había sido confirmada con antelación y fue uno de los puntos comentados entre asistentes y seguidores del proceso político.
El arranque de “Se busca presidente” dejó en evidencia que, más allá de los discursos en tarima, el proceso electoral costarricense se desarrolla en un contexto de alta efervescencia social, donde las calles y los espacios públicos se convierten también en escenarios de expresión política y confrontación de posturas.


