miércoles, 3 junio 2026
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¡Saca las credenciales! Aguilar le recuerda a sus detractores su paso por La Carpio y León XIII para frenar acusaciones de clasismo

«La politiquería es así»: El aspirante presidencial denuncia un montaje malintencionado y asegura que tiene 25 años «embarrialándose» los zapatos por convicción, no por votos.

La campaña electoral ha entrado en la fase donde los videos recortados y la desinformación se convierten en armas de destrucción masiva. Esta vez, el blanco fue Jose Aguilar Berrocal, candidato del Partido Avanza, quien tuvo que salir al paso de una tormenta en redes sociales provocada por un audiovisual que, según él, fue manipulado maliciosamente para distorsionar su visión sobre la pobreza en Costa Rica.

El material viralizado presentaba a Aguilar utilizando los términos «vagos» y «tontos» al referirse a las personas de escasos recursos. Sin embargo, el candidato aclaró que el fragmento fue sacado de contexto quirúrgicamente: él estaba citando —para criticar— los prejuicios que ciertos sectores tienen, y no expresando su opinión personal.

La anatomía del montaje

Desde una perspectiva de comunicación política, el ataque contra Aguilar sigue el manual clásico de la «campaña negra». Al eliminar la frase introductoria donde el candidato explicaba que «la gente tiene un cliché», el mensaje se invierte totalmente.

«Estaba explicando que la gente no es pobre por vaga ni por tonta, sino por falta de oportunidades estructurales. Me sacaron de contexto y trataron de viralizar lo contrario», explicó Aguilar con evidente molestia. Su argumento central, que fue borrado en la edición, es que la pobreza es un problema de exclusión y no de actitud individual.

Defensa desde el terreno: «Yo no pido fotos, yo sirvo comida»

Para desmarcarse de la etiqueta de «clasista», Aguilar no recurrió a teorías económicas, sino a su hoja de vida. Durante 25 años, el candidato ha estado vinculado a organizaciones de la sociedad civil (ONGs) que trabajan en las zonas más conflictivas del país.

El contraataque de Aguilar: El aspirante retó a quienes lo critican a visitar las comunidades donde él ha trabajado sin cámaras ni prensa.

  • Territorios citados: Mencionó su labor en La Carpio, León XIII, Chacarita (Puntarenas), La Cruz y Sardinal, lugares donde la pobreza no es un discurso, sino una realidad diaria.

  • Labor humanitaria: Recordó su trabajo sirviendo alimentos a damnificados y apoyando a jóvenes sin empleo ni educación (los llamados «Ninis»). «Lo he hecho por convicción, porque mueve mi corazón, sin andar pidiendo votos ni flashes», sentenció.

Análisis Periodístico: La «politiquería» como obstáculo

Como analistas del entorno electoral, observamos que este incidente refleja la degradación del debate público a pocos días de las elecciones. Aguilar, quien intenta posicionarse como una opción técnica y social, se ve obligado a gastar tiempo desmintiendo fake news en lugar de debatir propuestas.

El candidato reconoció con resignación que «la política no debería ser así, pero la politiquería sí lo es». Su llamado a ser «valientes y fuertes» ante estos ataques sugiere que Avanza espera más embestidas de este tipo a medida que su nombre suena más en las encuestas.

Este episodio deja una lección para el electorado costarricense: en tiempos de viralidad, ver un video de 15 segundos no es suficiente para juzgar la integridad de un candidato. El contexto, como demostró Aguilar, lo es todo.

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