«Palabra cumplida»: Líderes cristianos aseguran que la gestión de Chaves ha sido «tangible» y firman pacto de continuidad con la candidata oficialista.
El ajedrez político costarricense suma una pieza clave en el tramo final de la campaña. El Foro Mi País, una de las organizaciones civiles de corte cristiano evangélico más activas del país, ha ratificado su alianza estratégica con el Partido Pueblo Soberano. Este respaldo no es solo un saludo a la bandera; representa el espaldarazo de un sector que se siente identificado con el estilo de gobernanza del presidente Rodrigo Chaves y que ahora apuesta todo por la candidatura de Laura Fernández.
Bajo la premisa de la «palabra cumplida», el movimiento cívico asegura que los compromisos adquiridos originalmente con el mandatario se han ejecutado íntegramente, lo que les da la confianza para buscar un segundo periodo bajo el mismo sello ideológico.
El compromiso de Laura Fernández: Expandir la «exitosa alianza»
Desde una perspectiva analítica, la candidata oficialista ha sabido capitalizar el descontento de ciertos sectores religiosos con los partidos tradicionales. Fernández se ha comprometido no solo a mantener los proyectos vigentes, sino a consolidar la incidencia de estos grupos en la toma de decisiones.
Reynaldo Salazar, vocero del Foro Mi País, fue enfático en que su participación no es un capricho, sino un derecho constitucional. Amparados en el artículo 98 de nuestra Constitución Política, defienden su potestad de intervenir en la política nacional para inyectar «ética y valores» al ejercicio del poder.
Análisis Periodístico: El peso del voto evangélico en Tiquicia
Como periodistas en Costa Rica, debemos notar un matiz importante: Salazar aclaró que el Foro Mi País es independiente de la Federación Alianza Evangélica Costarricense (FAEC). Esta distinción es vital para entender la fragmentación del voto religioso en el país. Mientras que la FAEC suele mantener una postura más institucional, el Foro Mi País opta por un alineamiento directo y «propositivo» con la administración actual.
¿Qué gana el oficialismo con esto?
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Capilaridad Territorial: Los movimientos cristianos tienen una presencia envidiable en zonas costeras y rurales, donde el discurso de Chaves ya es fuerte.
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Validación Moral: En una campaña golpeada por ataques éticos de la oposición, el respaldo de una organización basada en principios cristianos sirve como un escudo ante los cuestionamientos de las «élites» políticas.
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Continuidad del Proyecto: El Foro Mi País ve en Laura Fernández la garantía de que el modelo de gestión —basado en la confrontación con estructuras tradicionales— no se detendrá el próximo 8 de mayo.
Consecuencias: La religión como motor electoral
El regreso de la fe a la arena política nacional no es un fenómeno nuevo, pero en esta ocasión viene amarrado a un proyecto de continuidad estatal. Para muchos analistas, este «matrimonio político» entre Pueblo Soberano y el Foro Mi País podría inclinar la balanza en cantones periféricos donde la influencia de los líderes locales de fe es determinante.
Sin embargo, el reto para Laura Fernández será equilibrar este respaldo con la necesidad de atraer al voto joven y urbano, a menudo más escéptico ante la injerencia religiosa en asuntos de Estado. Por ahora, el oficialismo respira tranquilo: tiene la «bendición» de un sector que no solo vota, sino que moviliza conciencias desde los valores de la «palabra empeñada».


