Un trabajador de la industria siderúrgica fue despedido tras negarse de forma reiterada a cumplir con el descanso obligatorio de 15 minutos durante su jornada laboral. El empleado, con 20 años de antigüedad en la empresa, llevó el caso a la justicia, pero el fallo terminó respaldando a la compañía.
El origen del conflicto laboral
En 2023, el trabajador comunicó a sus superiores que deseaba cumplir una jornada de 7:00 a. m. a 3:00 p. m., en lugar de extenderla hasta las 3:15 p. m. Esa diferencia correspondía al descanso obligatorio de 15 minutos, una pausa que decidió no realizar por voluntad propia.
Desde su perspectiva, el descanso no era necesario y, por tanto, no debía prolongar su permanencia en el lugar de trabajo.
La postura de la empresa
La compañía rechazó la solicitud y recordó que un acuerdo firmado en 2008 entre la empresa y los sindicatos establecía que el descanso obligatorio no computa como tiempo efectivo de trabajo. Por ese motivo, los empleados deben permanecer 15 minutos adicionales en la jornada.
Además, la empresa sostuvo que la normativa española de prevención de riesgos laborales obliga a realizar pausas cuando la jornada supera las seis horas continuas, especialmente en sectores industriales.
El incumplimiento reiterado y el despido
Pese a las advertencias, el trabajador mantuvo su decisión y comenzó a retirarse 15 minutos antes del horario establecido, sin cumplir con la pausa obligatoria. Ante la reiteración de la conducta, la empresa procedió a despedirlo.
El empleado presentó una demanda para que el despido fuera considerado improcedente, alegando que no existía perjuicio real ni daño a la producción.
El fallo del Tribunal
El Tribunal determinó que la negativa reiterada a cumplir con el descanso obligatorio constituía un incumplimiento grave de las obligaciones laborales. En consecuencia, avaló el despido y lo calificó como procedente.
Según la sentencia, las pausas obligatorias no son opcionales, ya que forman parte de las medidas de seguridad laboral destinadas a proteger la salud del trabajador y a reducir riesgos en el entorno de trabajo.
Impacto en la indemnización
La calificación del despido tuvo un efecto directo en la compensación económica:
Despido procedente
- 20 días de indemnización por año trabajado
- Tope de 12 mensualidades
Despido improcedente (lo que solicitaba el trabajador)
- 33 días de indemnización por año trabajado
- Tope de 24 mensualidades
Un precedente sobre pausas laborales
El fallo refuerza el peso legal de los convenios colectivos y la obligatoriedad de las normas de seguridad laboral, especialmente en sectores de alto riesgo. La justicia dejó claro que las pausas no dependen de la voluntad del trabajador y que su incumplimiento puede derivar en sanciones severas, incluso el despido.


