A menos de tres semanas de que Costa Rica vuelva a las urnas, el sector evangélico vuelve a colocarse en el centro del tablero político. Un grupo de pastores y líderes religiosos convocó a un encuentro con la candidata presidencial oficialista Laura Fernández, con el objetivo de revisar compromisos y afinar posiciones de cara a la recta final de la campaña.
La cita está programada para este jueves 15 de enero en el Templo Bíblico de Tibás y será organizada por representantes de la Alianza Evangélica Costarricense, una de las plataformas religiosas con mayor capacidad de convocatoria e influencia en procesos electorales recientes.

De acuerdo con la invitación distribuida entre líderes religiosos, el encuentro busca abrir un espacio de diálogo sobre lo que consideran un deterioro de los valores cristianos en el país durante la última década. Además, se plantea revisar entendimientos previos alcanzados con la aspirante, en un momento en el que cada respaldo puede marcar diferencia en el resultado electoral.

La reunión no es un hecho aislado. En las últimas semanas, la candidata del Partido Pueblo Soberano ha reforzado su presencia en comunidades fuera del Gran Área Metropolitana, incluyendo una gira reciente por Pococí, donde reiteró públicamente su cercanía con la población evangélica y su disposición a mantener canales de comunicación abiertos con ese sector.
Ese acercamiento tiene antecedentes claros. En octubre pasado, Fernández suscribió un documento con líderes evangélicos en el que asumió compromisos relacionados con la defensa de la familia, la vida y la libertad religiosa. Entre los puntos incluidos figuraba la protección de la vida desde la concepción y el fortalecimiento de la objeción de conciencia para funcionarios públicos, un tema que ha generado debate en distintos ámbitos sociales y jurídicos del país. Aquella firma se realizó sin acceso a la prensa y bajo un formato privado.
La Alianza Evangélica Costarricense no es ajena a este tipo de acuerdos políticos. En la campaña de 2022, el entonces aspirante presidencial y hoy mandatario Rodrigo Chaves sostuvo reuniones similares con este mismo grupo religioso, comprometiéndose a revisar políticas públicas vinculadas a educación sexual, fertilización in vitro e interrupción terapéutica del embarazo.
El nuevo encuentro confirma que el voto evangélico sigue siendo un objetivo estratégico para las campañas presidenciales, especialmente en escenarios electorales ajustados. A pocos días de la elección, el diálogo entre fe y política vuelve a intensificarse, con reuniones discretas, compromisos programáticos y mensajes dirigidos a una base que históricamente ha demostrado capacidad de movilización en las urnas.


