miércoles, 24 junio 2026
- Publicidad -

Ataque de EE. UU. en Venezuela deja decenas de muertos y heridos: crece la tensión tras la captura de Maduro

La captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos marcó un punto de quiebre en la historia reciente de Venezuela, pero el impacto del operativo no se limitó al plano político. Con el paso de las horas, comenzaron a emerger datos preocupantes sobre las consecuencias humanas de los bombardeos ejecutados durante la operación militar del sábado 3 de enero de 2026.

Aunque el país amaneció en una aparente calma, el ambiente en Caracas y otras zonas estratégicas sigue cargado de incertidumbre, mientras la población intenta dimensionar lo ocurrido y anticipar qué vendrá tras la caída del líder chavista, quien hasta ese día ejercía como presidente.

Objetivos militares bajo ataque

De acuerdo con información oficial y reportes de prensa internacional, la ofensiva estadounidense no se extendió por todo el territorio venezolano. Las acciones armadas se concentraron en instalaciones clave del aparato militar del Estado, entre ellas:

  • Fuerte Tiuna, en Caracas, principal complejo militar del país y sede del Ministerio de Defensa.
  • La base aérea La Carlota, ubicada en el corazón de la capital.
  • La base aérea El Libertador, en Palo Negro, estado Aragua.

Estas infraestructuras habrían sido atacadas como parte de una estrategia destinada a neutralizar la capacidad de respuesta de las fuerzas armadas venezolanas y facilitar la captura de Maduro, hoy bajo custodia en Estados Unidos a la espera de enfrentar cargos judiciales.

Cifras extraoficiales revelan un saldo grave

Durante las primeras horas posteriores a la operación, no se difundieron cifras oficiales sobre víctimas. Sin embargo, reportes periodísticos comenzaron a dar forma a un panorama más claro —y alarmante— sobre el costo humano del ataque.

Según información divulgada por Noticias Caracol, citando fuentes como The New York Times y la organización Médicos Unidos de Venezuela, el número de fallecidos rondaría las 80 personas, mientras que al menos 90 resultarían heridas. La mayoría de las víctimas serían integrantes de las fuerzas militares venezolanas.

Los heridos habrían sido trasladados principalmente a hospitales militares, donde permanecen bajo atención médica. No se ha informado oficialmente sobre víctimas civiles, aunque organizaciones humanitarias mantienen seguimiento de la situación ante la falta de reportes independientes.

Versiones encontradas entre Washington y Caracas

Desde la perspectiva estadounidense, el balance fue presentado como exitoso. El presidente Donald Trump aseguró que solo dos militares de su país resultaron heridos durante la operación, ninguno de gravedad, lo que reforzó su narrativa de una intervención “quirúrgica” y controlada.

En contraste, las autoridades venezolanas cuestionaron tanto la legitimidad de la acción como las intenciones de Washington. La vicepresidenta interina, Delcy Rodríguez, rechazó las declaraciones estadounidenses sobre una supuesta administración transitoria del país, afirmando que Venezuela no aceptará ningún tipo de tutela extranjera.

Un país en vilo

Con Maduro fuera del poder y un saldo de muertos y heridos aún bajo revisión, Venezuela entra en una etapa de profunda incertidumbre. Más allá del golpe político, las cifras humanas del ataque reavivan el debate internacional sobre los costos de las intervenciones militares y sus consecuencias en contextos ya marcados por crisis prolongadas.

Mientras tanto, la población permanece a la expectativa de nuevas decisiones, en un escenario donde la estabilidad sigue siendo frágil y el futuro inmediato del país, incierto.

Articulos de su interés
- Publicidad -

Lo Más Leido

- Publicidad -

Lo Más Reciente