El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reaccionó con un mensaje de alto voltaje político a las recientes declaraciones de su homólogo estadounidense, Donald Trump, quien dejó abierta la posibilidad de aplicar en Colombia una operación similar a la ejecutada en Venezuela para combatir el narcotráfico. La respuesta del mandatario colombiano, publicada en la madrugada de este lunes, marca uno de los momentos más tensos en la relación bilateral de los últimos años.
A través de un extenso pronunciamiento de 15 párrafos en su cuenta oficial de X, divulgado alrededor de la 1:30 a. m., Petro advirtió que una eventual intervención extranjera en territorio colombiano sería considerada una amenaza directa a la soberanía nacional, frente a la cual estaría dispuesto a actuar incluso en escenarios extremos.

Dudas iniciales y cuestionamientos a Washington
El mensaje presidencial inició con una cautela poco habitual: Petro expresó desconfianza sobre la traducción exacta de las palabras de Trump, pronunciadas durante su regreso a Washington, en las que el mandatario estadounidense habló de combatir el flujo de cocaína y elogió la “resolución” aplicada en Caracas.
Sin embargo, esa prudencia dio paso rápidamente a una crítica frontal. Petro apuntó directamente contra el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, a quien acusó de desconocer la historia de Colombia y de responder a intereses internos de la política estadounidense que, según él, mantienen vínculos con estructuras mafiosas.
El jefe de Estado colombiano también lanzó una advertencia clara contra cualquier intento de bombardeo en suelo nacional, señalando que decisiones tomadas sin inteligencia estratégica podrían derivar en víctimas civiles, incluidos menores de edad, un punto especialmente sensible en un país marcado por décadas de conflicto armado.
La referencia a su pasado insurgente
Uno de los pasajes que más impacto generó en el pronunciamiento fue la referencia directa de Petro a su pasado en la guerrilla del M-19. El mandatario recordó que abandonó la lucha armada tras el proceso de paz de 1989 y que, desde entonces, juró no volver a empuñar un arma.
No obstante, advirtió que una acción militar extranjera contra Colombia lo colocaría ante un dilema histórico. “Aunque no he sido militar, sé de la guerra y de la clandestinidad”, escribió, antes de afirmar que, en defensa de la Patria y de la Constitución de 1991, estaría dispuesto a asumir nuevamente un rol que asegura no desear.
Estas palabras, interpretadas por analistas como una señal política más que literal, reflejan el nivel de tensión al que ha escalado el intercambio discursivo entre Bogotá y Washington.
Advertencia sobre una reacción social
En su mensaje, Petro también hizo alusión a lo que denominó el “Jaguar popular”, una metáfora con la que suele referirse a la movilización social que respalda su proyecto político. Según el presidente, cualquier intento de captura o acción directa contra el jefe de Estado colombiano provocaría una reacción inmediata del pueblo.
El tono del mensaje refuerza la narrativa de defensa de la soberanía y de resistencia frente a presiones externas, un eje recurrente en el discurso del mandatario desde su llegada al poder.
Respaldo de la Cancillería
A la reacción presidencial se sumó un comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores, emitido horas antes, en el que Colombia rechazó las declaraciones de Trump por considerarlas una injerencia indebida en asuntos internos del país. La Cancillería reiteró la necesidad de que cualquier cooperación bilateral en materia de seguridad se base en el respeto mutuo y el derecho internacional.
El cruce de declaraciones deja en evidencia un deterioro en el clima diplomático entre Colombia y Estados Unidos, aliados históricos en la región, y abre un escenario de incertidumbre sobre el rumbo que tomará la cooperación en la lucha contra el narcotráfico y la estabilidad regional en los próximos meses.


