«Esto no es de filtraciones, es de capacidad»: el Team no solo se dejó a la estrella de la MLS, sino que aprovechó para humillar la gestión de sus rivales.
El mercado de piernas del fútbol nacional acaba de explotar con un movimiento que pocos vieron venir, pero que muchos presentían tras el silencio en las oficinas moradas. Randall Leal, el volante que hasta hace unos días sudaba la camiseta de entrenamiento en el Centro Deportivo Roberto «Beto» Fernández del Saprissa, es oficialmente la nueva ficha del Club Sport Herediano.
El anuncio no fue una simple bienvenida. El departamento de comunicación del «Team», fiel al estilo agresivo y estratégico que ha marcado la era de Jafet Soto, lanzó una frase que caló hondo en la afición saprissista: «Este negocio no va de filtraciones, va de tener capacidad para negociar…».
El trasfondo: De «entrenar por amor» a firmar por el rival
La polémica nace porque Leal estuvo semanas bajo la disciplina del Deportivo Saprissa. Se filtraron fotografías, el liguismo y el saprissismo daban por hecho su regreso a la «Cueva», y se rumoraba que su presencia ahí era solo cuestión de tiempo para estampar la firma. Sin embargo, en un giro de 180 grados, el Herediano demostró una vez más que, en el fútbol moderno, la cercanía emocional no compite contra una oferta concreta y una gestión ejecutiva agresiva.
Herediano aseguró los servicios de Leal por los próximos dos años, repatriando a un jugador que viene de una etapa compleja en la Major League Soccer (MLS).
Análisis: ¿Riesgo médico o golpe de autoridad?
Desde una perspectiva periodística, el fichaje de Leal por el Herediano tiene dos lecturas críticas:
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La revancha de Jafet: Tras perder algunas pulsaciones en mercados anteriores, el Herediano recupera su imagen de «equipo que ficha lo que quiere». El mensaje sobre las filtraciones es un ataque directo a la dirigencia morada, sugiriendo que mientras unos se dedican a generar expectativa en redes sociales, otros cierran los contratos en la oficina.
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El estado físico: Randall Leal no llega en su mejor momento. Su paso por el D.C. United estuvo marcado por las lesiones que le impidieron tener la regularidad que mostró años atrás. Para Herediano, es una apuesta de alto riesgo: si recuperan la versión física de Leal, tienen al mejor volante del torneo; si las lesiones persisten, será una carga salarial pesada.
Consecuencias para el Saprissa
La salida de Leal hacia la Ciudad de las Flores deja un sinsabor amargo en Tibás. La afición cuestiona ahora la capacidad de respuesta de su gerencia deportiva, que permitió que un jugador que estaba «en casa» terminara fortaleciendo al rival directo.
Por su parte, Leal regresa al país con la urgencia de revalorizarse y volver a tocar las puertas de la Selección Nacional de cara a la eliminatoria mundialista. El Herediano le ofrece el escenario perfecto, un contrato sólido y, sobre todo, la titularidad que el Saprissa parecía no poder garantizarle de inmediato.
La guerra de palabras apenas comienza, pero en la cancha, el Herediano ya anotó el primer gol de este 2026.


