miércoles, 3 junio 2026
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Alajuelense celebra el título… pero la multa millonaria no perdonó

El Tribunal Disciplinario pasó la factura tras la final del Apertura 2025, aunque en el liguismo el mensaje es claro: el campeonato vale más que cualquier multa.

La celebración fue intensa, el desahogo histórico y el título largamente esperado por la afición rojinegra. Sin embargo, tras los festejos llegó el balance disciplinario. El Tribunal Disciplinario de la Federación Costarricense de Fútbol oficializó las sanciones correspondientes a la vuelta de la final del Torneo de Apertura 2025 y Liga Deportiva Alajuelense deberá asumir una multa millonaria.

El monto total asciende a ₡3.756.250, acompañado de advertencias formales y posibles reducciones de aforo para futuros partidos como local. Aun así, dentro del entorno manudo el sentir es unánime: ninguna sanción económica empaña el valor deportivo de un campeonato que ya está en las vitrinas.

El castigo económico responde a una serie de infracciones acumuladas durante el partido y la premiación. Entre ellas figuran sanciones por lanzamiento reiterado de objetos al terreno de juego, tanto no peligrosos como peligrosos sin impacto directo; presencia de personas ajenas al espectáculo durante el encuentro y la ceremonia de premiación; ingreso y consumo de bebidas alcohólicas en el acto protocolario; uso de indumentaria no autorizada; negativa de algunos jugadores a vestir la camiseta oficial de campeones; retrasos en el desalojo del terreno de juego tras el pitazo final; así como el ingreso de artículos pirotécnicos, falta que incluso conlleva advertencias y reducciones de aforo en caso de reincidencia. También se sancionó el ingreso de banderas, astas o mantas fuera de las medidas reglamentarias.

Más allá del monto, el informe disciplinario deja claro que la organización de finales bajo alta carga emocional y masiva asistencia sigue siendo un reto para los clubes, especialmente cuando la euforia supera los protocolos establecidos por la UNAFUT y la Fedefútbol.

El castigo no fue exclusivo para los rojinegros. El Deportivo Saprissa también recibió sanciones derivadas del mismo compromiso. El jugador Gerald Taylor fue suspendido por dos partidos y multado económicamente por juego brusco grave, mientras que el club fue castigado por reincidir en un partido con cinco o más jugadores sancionados disciplinariamente.

Para Alajuelense, el escenario es claro: habrá que pagar la multa y ajustar procedimientos para evitar sanciones mayores en el futuro. No obstante, el título del Apertura 2025 permanece intacto, como un logro que la afición llevaba años esperando y que convirtió la final en una fiesta total.

En el liguismo, el sentimiento dominante es simple y contundente: la multa se paga, pero el campeonato no se negocia.

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