La tranquilidad de la madrugada se rompió de forma abrupta en el distrito de Espíritu Santo, en Esparza, cuando una joven fue atacada a balazos frente a su vivienda. El crimen, ocurrido alrededor de la 1:30 a. m., dejó como saldo una víctima mortal y reavivó la preocupación por la escalada de violencia que golpea al país en este 2025.
Vecinos del sector alertaron al sistema de emergencias tras escuchar varias detonaciones. Al salir a la vía pública, encontraron a la mujer tendida en la calle, con múltiples heridas provocadas por arma de fuego. La rápida llamada al Sistema de Emergencias 9-1-1 permitió la movilización de los cuerpos de atención.
Minutos después, unidades de la Cruz Roja Costarricense llegaron al sitio. Sin embargo, pese a los esfuerzos de los socorristas, la joven fue declarada sin signos vitales en el lugar, producto de los impactos de bala recibidos.
De manera preliminar, la víctima fue identificada con el nombre de Carolina, de entre 25 y 30 años. Trascendió que era una reconocida exboxeadora nacional, conocida en el ámbito deportivo con el seudónimo de “La Princesa”, lo que ha generado un fuerte impacto entre vecinos y personas ligadas al deporte en la región Pacífico Central.
El homicidio se suma a una estadística que mantiene en alerta a las autoridades. En lo que va del 2025, 79 mujeres han perdido la vida de forma violenta en Costa Rica, una cifra que evidencia la diversidad de contextos en los que se están cometiendo estos crímenes.
De acuerdo con datos del Observatorio de la Vigilancia contra las Mujeres, los casos registrados este año se distribuyen en distintos escenarios: asesinatos sin un móvil claramente determinado, femicidios, ejecuciones vinculadas a dinámicas criminales y otros hechos perpetrados por personas del entorno cercano de las víctimas.
El asesinato ocurrido en Esparza permanece bajo investigación judicial. Agentes especializados trabajan en la recolección de indicios y testimonios para esclarecer las circunstancias del ataque y determinar responsabilidades, mientras la comunidad puntarenense enfrenta una nueva jornada marcada por el luto y la incertidumbre.


