La investigación por el asesinato del joven empresario Agustín Alonso Carvajal Benavides, de 34 años, comienza a tomar forma. Este martes, las autoridades judiciales confirmaron nuevos detalles que permiten perfilar una posible hipótesis sobre el crimen ocurrido dentro de una vivienda en el sector de Garabito, en Aguas Zarcas de San Carlos, Alajuela.
De acuerdo con información oficial del Organismo de Investigación Judicial, una de las principales líneas de investigación apunta a que el homicidio podría haberse dado en medio de un asalto. Los agentes manejan esta posibilidad luego de constatar que en la vivienda faltaban varias pertenencias personales del fallecido, entre ellas un vehículo de alta gama y otros artículos de valor.
“El móvil aún no se puede confirmar, pero se presume que pudo tratarse de un robo. El caso sigue en investigación para determinar si efectivamente se trató de un asalto a la vivienda”, detallaron las autoridades judiciales.
Otro dato clave revelado por el OIJ es que el empresario llevaba aproximadamente tres días de fallecido al momento en que fue localizado. Esta estimación se realizó tras el análisis de la condición en la que se encontraba el cuerpo, lo que refuerza la versión de que el crimen habría ocurrido durante el fin de semana.
La escena fue descubierta por la madre de la víctima, quien llegó hasta la propiedad luego de varios días sin lograr comunicarse con su hijo. Según explicó Randall Picado, director regional de la Fuerza Pública, el reporte ingresó a través del sistema de emergencias 9-1-1, luego de que la mujer encontrara el cuerpo en el interior de la casa, con evidentes signos de violencia y el inmueble en completo desorden.
Las autoridades confirmaron que Carvajal Benavides fue asesinado con múltiples impactos de bala, la mayoría de ellos en el pecho, lo que evidencia la brutalidad del ataque. El cuerpo fue hallado dentro de la vivienda, propiedad que el joven había heredado y donde residía desde su regreso al país.
El perfil de la víctima también ha llamado la atención de los investigadores. Agustín era ingeniero en sistemas y había vivido durante varios años en México, país donde desarrolló gran parte de su carrera profesional. Según información pública disponible, figuraba como CEO de una empresa dedicada a la venta de tiquetes digitales para conciertos y espectáculos, y además había trabajado como director de Relaciones de Entretenimiento en una entidad bancaria mexicana.
El joven empresario había retornado a Costa Rica hacía aproximadamente seis meses, tras una prolongada estadía en el extranjero. Su asesinato ha generado conmoción tanto en la comunidad sancarleña como en círculos empresariales y tecnológicos, mientras las autoridades continúan recolectando pruebas para esclarecer quiénes estuvieron detrás del crimen y cuál fue el verdadero motivo del ataque.


