Una situación cotidiana terminó en tragedia la tarde de este sábado en Heredia, luego de que un niño de cuatro años falleciera tras sufrir una grave obstrucción de la vía aérea provocada por un alimento.
De acuerdo con la información confirmada, el menor se encontraba en su vivienda cuando, tras ingerir una mandarina, presentó una emergencia súbita. La obstrucción le impidió respirar con normalidad y, en cuestión de minutos, entró en paro cardiorrespiratorio, lo que obligó a activar de inmediato los protocolos de atención de emergencia.
Unidades de la Cruz Roja Costarricense atendieron al niño en la casa de habitación. Debido a la condición crítica en la que se encontraba, los socorristas lograron colocarle una vía aérea avanzada como medida urgente para estabilizarlo y proceder con el traslado hacia un centro hospitalario.
El paciente fue llevado en estado muy delicado al Hospital San Vicente de Paúl, donde el personal médico ya se encontraba alertado. A su ingreso, fue catalogado en condición de paro cardiorrespiratorio rojo, por lo que se iniciaron maniobras de resucitación que se extendieron durante varios minutos.
Pese a los esfuerzos realizados por los equipos de emergencia prehospitalaria y hospitalaria, el menor fue declarado fallecido a las 2:42 p. m., según el reporte oficial.
Este lamentable hecho pone de manifiesto lo delicado que puede resultar el consumo de alimentos en niños pequeños, especialmente cuando ocurre una obstrucción que impide el paso del aire y desencadena una emergencia de consecuencias fatales en cuestión de minutos.


