Los robos bajo la modalidad conocida como “quiebra ventanas” vuelven a encender las alarmas en San José. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó un repunte de estos delitos, particularmente en sectores del sur de la capital como Hatillo, donde el congestionamiento vial se ha convertido en un aliado para los delincuentes.
De acuerdo con las autoridades, las presas generadas por las obras del paso elevado en Circunvalación han creado el escenario perfecto para este tipo de robos: vehículos detenidos durante varios minutos, conductores distraídos y objetos de valor a la vista dentro de los automóviles. Esa combinación, señalan los investigadores, es aprovechada por sujetos que se mueven a pie entre los carros.
Las cifras reflejan la tendencia. Entre el 1.º de noviembre y el 22 de diciembre, el OIJ contabilizó al menos 25 denuncias relacionadas con esta modalidad. Sin embargo, los investigadores advierten que el número real podría ser mayor, ya que muchas víctimas optan por no denunciar, especialmente cuando el monto de lo sustraído es bajo.
El análisis policial también permite identificar patrones claros. La mayoría de los casos se registra en horario nocturno, después de las 6:00 p. m., cuando el flujo vehicular sigue siendo intenso y la visibilidad disminuye. Los viernes destacan como el día con mayor cantidad de incidentes, lo que coincide con el aumento del tránsito por cierre de la semana laboral y actividades sociales.
El “quiebra ventanas” es un delito rápido y calculado. Los sospechosos observan desde afuera, detectan bolsos, celulares u otros objetos visibles y, en cuestión de segundos, rompen el vidrio para llevárselos antes de que el conductor pueda reaccionar. En muchos casos, el robo ocurre sin que otros automovilistas lo noten.
Ante este panorama, el OIJ hace un llamado directo a la población para extremar precauciones, evitar dejar objetos a la vista y, sobre todo, denunciar cada hecho. Según la Policía Judicial, la información que brindan las víctimas es clave para identificar patrones, ubicar sospechosos y reforzar la presencia policial en los puntos más críticos.
De manera paralela, se mantienen coordinaciones con la Fuerza Pública para ejecutar operativos preventivos en las zonas más afectadas. Las autoridades insisten en que la colaboración ciudadana y la denuncia oportuna son fundamentales para frenar este repunte y evitar que esta modalidad vuelva a consolidarse en la capital.


