La tranquilidad de la madrugada se rompió de forma abrupta este sábado en el cantón de San Carlos, cuando un aparatoso accidente de tránsito cobró la vida de dos jóvenes de apenas 20 años y dejó a otros dos heridos.
El suceso se registró poco antes de la 1:00 a. m. en el sector de La Llanada, en Ciudad Quesada, específicamente sobre la ruta 140. Por razones que ahora son materia de investigación, el vehículo en el que viajaban cuatro personas se salió de la carretera y terminó precipitándose por una ladera de unos 20 metros de profundidad.
Al llegar al sitio, personal de la Cruz Roja Costarricense confirmó que el conductor, un joven de apellido García, había salido expulsado del automóvil tras el impacto y ya no presentaba signos vitales. El fallecimiento fue declarado en el lugar debido a la gravedad de las lesiones.

Uno de los acompañantes, identificado con el apellido Bolaños, fue trasladado de emergencia en condición crítica al Hospital San Carlos, donde pese a los esfuerzos médicos perdió la vida horas después, cerca de las 4:00 de la mañana.

Los otros dos ocupantes del vehículo también resultaron heridos, aunque las autoridades confirmaron que se encuentran estables y fuera de peligro, bajo observación médica.
De acuerdo con versiones preliminares recabadas por las autoridades, los jóvenes habrían estado reunidos con amigos en el parque de Ciudad Quesada y presuntamente se dirigían hacia un mirador cercano cuando ocurrió el accidente. Este tipo de recorridos nocturnos por rutas rurales y con curvas pronunciadas representan un riesgo adicional, especialmente durante la madrugada.
Agentes del Organismo de Investigación Judicial realizaron el levantamiento de los cuerpos y comenzaron con las diligencias para determinar las causas exactas del vuelco, incluyendo factores como velocidad, condiciones de la vía y otros elementos que pudieron influir en la tragedia.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por los accidentes de tránsito en carreteras secundarias del país, particularmente durante horas de la noche y madrugada, cuando disminuye la visibilidad y aumentan los riesgos al volante.


