La confirmación de la circulación de la variante H3N2 del virus de la influenza en Costa Rica encendió algunas alertas entre la población, inevitablemente marcadas por el recuerdo reciente de la pandemia de la COVID-19. Sin embargo, las autoridades sanitarias insisten en que se trata de un escenario muy distinto y llaman a la calma.
El Ministerio de Salud informó que la H3N2 corresponde a una mutación del virus de la influenza estacional, un patógeno que circula cada año y que, por su naturaleza, cambia constantemente. Estas variaciones genéticas no son nuevas ni inesperadas, y forman parte del comportamiento habitual del virus.
¿Qué es la variante H3N2?
De acuerdo con la Dirección de Vigilancia de la Salud, la H3N2 pertenece al grupo de influenza tipo A, uno de los más comunes a nivel mundial. Jennifer González, directora de esa dependencia, explicó que el virus de la influenza presenta múltiples cambios a lo largo del tiempo, adaptándose en su material genético sin que eso implique necesariamente un mayor riesgo para la salud pública.
En términos prácticos, la variante detectada en el país provoca los mismos síntomas conocidos de la influenza estacional: fiebre, dolor de garganta, congestión nasal, malestar general, dolor muscular y tos.
¿Existe riesgo de una crisis como la del COVID-19?
Las autoridades descartan que esta mutación pueda derivar en una situación comparable a la pandemia por coronavirus. Hasta ahora, no se han registrado aumentos en hospitalizaciones graves ni fallecimientos asociados a la H3N2, ni en Costa Rica ni en otros países donde ya circula.
A diferencia del SARS-CoV-2, la influenza es un virus ampliamente estudiado, con tratamientos conocidos, vigilancia constante y vacunas actualizadas cada año para enfrentar las variantes predominantes.
Vacunas: una diferencia clave
Uno de los principales factores que alejan el fantasma de una crisis sanitaria es la existencia de una vacuna eficaz. El Ministerio de Salud confirmó que la vacuna contra la influenza estacional protege contra la influenza tipo A, incluida la variante H3N2.
La campaña nacional de vacunación está prevista para iniciar en marzo de 2026, aunque las autoridades no descartan adelantar su aplicación si las condiciones epidemiológicas así lo ameritan. Como es habitual, se priorizará a poblaciones de riesgo, como adultos mayores, personas con enfermedades crónicas, embarazadas y personal de salud.
Medidas básicas siguen siendo fundamentales
Aunque el panorama no es alarmante, el Ministerio de Salud insiste en no bajar la guardia. Las recomendaciones siguen siendo las mismas que han demostrado efectividad para reducir contagios de enfermedades respiratorias:
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Cubrirse al estornudar o toser.
- Usar mascarilla en caso de síntomas respiratorios.
- Evitar aglomeraciones, especialmente si se está enfermo.
Un llamado a la prevención, no al pánico
La detección de la H3N2 refuerza la importancia de la vigilancia epidemiológica y la prevención, pero no representa una amenaza extraordinaria para el país. Las autoridades subrayan que Costa Rica cuenta con la experiencia, los protocolos y las herramientas necesarias para manejar la circulación de la influenza estacional, sin que ello implique revivir un escenario como el vivido durante la pandemia de la COVID-19.


