El presidente cuestiona competencias del Tribunal y eleva la tensión entre poderes del Estado.
El presidente de la República, Rodrigo Chaves, lanzó uno de sus cuestionamientos más severos contra el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), al asegurar que la institución “avergonzó a la patria” con una interpretación que calificó como arbitraria, antojadiza y peligrosa de la Constitución Política.
Las declaraciones se produjeron un día después de la votación en la Asamblea Legislativa relacionada con el levantamiento de su inmunidad, un episodio que el propio mandatario describió como un “espectáculo bochornoso” y que, a su criterio, marca un punto crítico en la relación entre poderes del Estado.
Agradecimiento a diputados y lectura política del resultado
Chaves agradeció públicamente a los 21 diputados que votaron en contra del levantamiento de su inmunidad, destacando a la fracción de Nueva República, a legisladores del oficialismo y a diputados de otras bancadas que se apartaron de la línea partidaria.
Según el presidente, ese bloque actuó con “patriotismo y sensatez”, mientras que quienes apoyaron el levantamiento del fuero, en su lectura política, cometieron un error estratégico que podría pasarles factura electoral.
En su discurso, Chaves vinculó la votación con disputas históricas dentro de la política costarricense, señalando que algunos sectores estarían actuando movidos por vendettas políticas más que por un análisis jurídico objetivo.
Cuestionamiento directo a la competencia del TSE
Uno de los ejes centrales del mensaje presidencial fue el cuestionamiento a la competencia del TSE para promover un proceso de esta naturaleza. Chaves insistió en que la supuesta beligerancia política no constituye un delito penal, sino un asunto administrativo, y que el Tribunal se estaría atribuyendo facultades que la Constitución no le confiere expresamente.
El mandatario sostuvo que levantar la inmunidad no era un acto aislado, sino una pieza clave dentro de una estrategia mayor orientada a sacarlo del escenario político e incluso inhabilitarlo en el futuro.
Advertencia sobre el impacto democrático
Chaves fue más allá y advirtió que lo ocurrido representa un riesgo real para la institucionalidad democrática, especialmente por darse en plena contienda electoral. En su criterio, el Tribunal habría dejado de actuar como árbitro neutral para convertirse en un actor político más dentro del proceso.
El presidente señaló que este tipo de interpretaciones amplias de la Constitución sientan precedentes peligrosos y abren la puerta a abusos de poder institucional en el futuro.
Un mensaje directo a la ciudadanía
En la parte final de su intervención, Chaves dirigió un mensaje directo a la ciudadanía, instando a no dejarse llevar por discursos que calificó como “bonitos pero vacíos”. Recalcó que el poder último reside en los ciudadanos y no en las instituciones ni en los funcionarios que administran el Estado.
El episodio deja en evidencia un endurecimiento del conflicto entre el Poder Ejecutivo y el Tribunal Supremo de Elecciones, en un momento clave del calendario político nacional. Las repercusiones de este choque institucional podrían extenderse más allá del caso puntual y marcar el tono del debate democrático en los meses que vienen.


