Las cifras revelan que los motorizados son hoy el grupo más golpeado en carretera.
Accidentes de tránsito dejan más de 28 mil motociclistas atendidos en el Hospital del Trauma
Los accidentes de tránsito siguen cobrando una alta factura humana en Costa Rica. Solo en lo que va del año, más de 28 mil motociclistas han requerido atención médica en el Hospital del Trauma, una cifra que evidencia la magnitud del problema y la vulnerabilidad de quienes se movilizan en este tipo de vehículo.
Datos oficiales confirman que los motociclistas concentran una parte desproporcionada de las víctimas en carretera. De hecho, los siniestros que involucran motocicletas generan más de la mitad de todas las atenciones que realiza la Cruz Roja Costarricense en vías públicas, lo que convierte a este grupo en el más expuesto a lesiones graves y secuelas permanentes.
Motocicletas: movilidad accesible, riesgo elevado
El crecimiento del parque de motocicletas en el país responde, en gran medida, a factores económicos y de movilidad. Para miles de personas, la moto representa una alternativa más barata y rápida frente al congestionamiento vial y el alto costo del transporte.
Sin embargo, esta expansión no ha venido acompañada de mejoras suficientes en educación vial, fiscalización, infraestructura segura ni cultura de prevención, lo que aumenta la probabilidad de accidentes severos.
Especialistas en seguridad vial advierten que, a diferencia de los automóviles, los motociclistas carecen de una estructura que los proteja, por lo que cualquier colisión —incluso a baja velocidad— puede provocar lesiones de consideración.
Impacto en el sistema de salud
El alto número de atenciones en el Hospital del Trauma no solo refleja una emergencia vial, sino también una presión constante sobre el sistema de salud. Las lesiones asociadas a accidentes en moto suelen requerir cirugías complejas, rehabilitación prolongada y, en muchos casos, generan incapacidades temporales o permanentes.
Este escenario tiene consecuencias directas en la productividad, en la economía familiar de los afectados y en el gasto público destinado a la atención médica especializada.
Un llamado urgente a la prevención
Las cifras vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar las políticas de seguridad vial, especialmente dirigidas a motociclistas: uso adecuado de casco certificado, respeto a los límites de velocidad, conducción defensiva y controles más estrictos.
Autoridades y expertos coinciden en que, sin un cambio real en la conducta vial y en la aplicación de la ley, la tendencia seguirá en aumento, con más personas lesionadas y más vidas marcadas por accidentes que, en muchos casos, pudieron evitarse.


