Un nuevo estudio científico sugiere que la melatonina, la hormona conocida por regular el ciclo del sueño, podría desempeñar un papel clave en la reducción de la grasa corporal, especialmente la grasa visceral, estrechamente relacionada con la obesidad y las enfermedades metabólicas.
La investigación fue realizada por científicos de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y analizó cómo la melatonina influye en el llamado reloj biológico de la grasa, un mecanismo interno que regula la forma en que el cuerpo almacena y utiliza la energía.
Más que una hormona del sueño
Según los investigadores, la melatonina no solo sincroniza los ritmos circadianos, sino que también actúa sobre el metabolismo del tejido adiposo. En particular, se observó que esta hormona puede mejorar la función metabólica de la grasa visceral, el tipo de grasa que se acumula alrededor de los órganos internos y que representa uno de los mayores riesgos para la salud.
La grasa visceral está asociada a un mayor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares e inflamación crónica. Por ello, cualquier sustancia capaz de modular su comportamiento resulta de alto interés médico.
Regulación del reloj interno de la grasa
El estudio destaca que las células grasas cuentan con su propio reloj biológico, el cual puede desajustarse por factores como el sedentarismo, la mala alimentación o la alteración de los horarios de sueño. La melatonina ayudaría a reajustar este reloj, favoreciendo un metabolismo más eficiente y reduciendo la acumulación de grasa.
Los resultados sugieren que niveles adecuados de melatonina podrían contribuir a una mejor gestión del peso corporal, especialmente en personas con trastornos del sueño o ritmos circadianos alterados.
Un posible aliado contra la obesidad
Aunque los investigadores advierten que aún se requieren más estudios clínicos en humanos, los hallazgos abren la puerta a nuevas estrategias para el tratamiento de la obesidad y los trastornos metabólicos, combinando higiene del sueño, regulación hormonal y control del metabolismo.
Los expertos subrayan que la melatonina no debe considerarse una solución milagrosa, sino un posible complemento dentro de un enfoque integral que incluya hábitos saludables, alimentación balanceada y actividad física.


