Malas noticias para la cuesta de enero: El Ministerio de Hacienda confirmó que la base exenta cayó a ¢918.000. Expertos explican por qué usted terminará pagando más impuestos.
El inicio del 2026 traerá una sorpresa no muy grata en la colilla de pago de miles de trabajadores costarricenses. El Ministerio de Hacienda ha confirmado la actualización de los tramos del impuesto sobre la renta y, contrario a lo que muchos esperarían, el umbral para empezar a pagar tributos ha bajado. A partir del 1º de enero, cualquier salario bruto superior a ¢918.000 estará sujeto a la retención.
Este ajuste representa una disminución de ¢4.000 en el monto exento respecto al año anterior (que era de ¢922.000). En palabras sencillas: el Estado ahora cobrará impuestos a salarios que antes estaban libres, y cobrará un poco más a los que ya pagaban.
La paradoja: ¿Por qué pago más si la inflación es negativa? Para el costarricense de a pie puede sonar contradictorio. Silvia Castro, experta tributaria, explica el fenómeno. La ley establece que los tramos se ajustan según el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Como Costa Rica ha experimentado una inflación negativa (deflación) interanual del -0,38% a octubre, la fórmula matemática obliga a Hacienda a reducir los montos exentos.
Es el efecto contrario a lo vivido en 2022, cuando la inflación disparada del 12% obligó al gobierno a subir el techo en ¢78.000 para proteger el poder adquisitivo. Hoy, la estabilidad de precios juega, paradójicamente, en contra del asalariado en términos fiscales.
El impacto en su bolsillo: Hagamos números El golpe es sutil pero real. El impuesto se calcula sobre el salario bruto (antes de cargas sociales de la CCSS).
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El nuevo contribuyente: Si usted gana ¢921.000, en 2025 no pagaba renta. En 2026, al superarse el nuevo piso de ¢918.000, tendrá que pagar sobre ese excedente (unos ¢300 más al mes).
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El que ya pagaba: Para quienes tienen salarios altos, el ajuste implica un incremento automático de aproximadamente ¢400 mensuales en la retención, ya que el tramo exento se redujo.
Trabajadores Independientes y el «Escudo» de la Pensión Para los profesionales independientes (abogados, médicos, consultores), la varilla también se ajustó. Ahora empezarán a tributar si sus ganancias anuales superan los ¢6.244.000 (un promedio de ¢520.000 mensuales).
Sin embargo, hay una forma legal de amortiguar el impacto. Castro recuerda a los trabajadores que los aportes a una Pensión Complementaria Voluntaria son deducibles de la base imponible, siempre y cuando no superen el 10% del salario bruto. Esta es una herramienta clave para quienes quedan «apenas» por encima del nuevo límite y quieren evitar el impuesto mientras ahorran para su vejez.
Conclusión Desde el 2023, el límite exento ha caído un 2,44%. Este comportamiento confirma que, en materia tributaria, la deflación no siempre es sinónimo de ahorro para el ciudadano.


