«Me van a volar garrote»: Soto no se esconde, asume toda la culpa de quedar fuera de semifinales y lanza un reto directo a las aficiones rivales que festejan la desgracia del Team.
El torneo Apertura se quedó sin uno de sus protagonistas habituales. El Club Sport Herediano verá la definición del campeonato por televisión, un escenario atípico para un equipo acostumbrado al protagonismo. Sin embargo, fiel a su estilo, Jafet Soto (entrenador y presidente) no dejó que la eliminación pasara desapercibida y convirtió la rueda de prensa en un monólogo de defensa, ego y realidad.
Soto enfrentó los micrófonos con una mezcla de humildad estratégica y soberbia mediática. Reconoció lo que era innegable en la tabla de posiciones: el torneo fue un desastre de gestión deportiva.
«Mala planificación»: La confesión Por primera vez en mucho tiempo, Jafet no buscó culpables en el arbitraje o en factores externos para explicar el quinto lugar. «Ya les reconocí que fue un fracaso y que hubo mala planificación», admitió. La frase pesa, pues valida las críticas de la afición rojiamarilla que vio cómo su equipo dejó ir puntos clave («ese puntito», como lo llamó Soto) a lo largo de las 22 fechas.
El «Showman» contraataca Pero Jafet no sería Jafet si se quedara solo en la autocrítica. Inmediatamente después de aceptar el error, activó su escudo mediático. Al ver la alegría de liguistas, saprissistas y brumosos por la debacle florense, disparó con artillería pesada. «Lo increíble es ver a algunos celebrando la eliminación del Herediano… Algunos viven de Jafet y yo vendo mucho. No sé qué van a hablar», sentenció.
Soto sabe que su figura polariza. Aseguró que «hoy y mañana me vuelan garrote», pero lo asume como el costo de ser la figura más relevante (según él) del entorno futbolístico. «Hoy les garantizo que soy tendencia», agregó, dejando claro que incluso en la derrota, él marca la agenda.
El peso de la historia Para bajarle el tono a la crisis, el jerarca apeló a la memoria histórica. Recordó que llevan «15 años ganando» y que un tropiezo era estadísticamente inevitable. «Esto no me va a quitar los 14 campeonatos que gané ni el Bicampeonato», afirmó, intentando blindar su legado ante la ola de cuestionamientos que piden cambios en la estructura deportiva del club.
Análisis: ¿Qué sigue para el Team? La eliminación marca un punto de inflexión. Soto promete «levantar la cabeza», pero la afición herediana exige más que retórica. Quedar fuera de la «Fiesta Grande» golpea las finanzas y el orgullo de una institución que se autodenomina «El Equipo Que Nació Grande». Ahora, Jafet tendrá un diciembre largo para replanificar y demostrar si este torneo fue un accidente o el síntoma de un desgaste mayor.


