Tras el caos en el acto cívico del 1° de diciembre, la liberacionista asegura que Zapote está construyendo un «enemigo interno» y empujando a los jóvenes al crimen organizado.
La resaca de los incidentes ocurridos durante la conmemoración de la Abolición del Ejército sigue generando réplicas de alta intensidad en Cuesta de Moras. La diputada de Liberación Nacional (PLN), Montserrat Ruiz, no se guardó nada y lanzó una radiografía crítica del estado actual de la democracia costarricense, asegurando que el país vive una paradoja peligrosa: no tenemos soldados, pero el Gobierno actúa con una lógica militarista.
La tesis del «Ejército Interno» Para Ruiz, los eventos recientes —incluyendo la confrontación en la Plaza de la Democracia— son síntomas de una enfermedad mayor. «Costa Rica abolió el ejército, sí, pero este gobierno actúa como si quisiera construir un ejército interno», sentenció la legisladora.
Su argumento se basa en el uso de la Fuerza Pública y la retórica oficial para «reprimir» y «perseguir» a sectores clave: estudiantes, agricultores, prensa y opositores. Según la diputada, la administración ha confundido autoridad con autoritarismo, intentando imponerse mediante la «fuerza bruta» en lugar de la legitimidad ética que exige la función pública.
Terror en la Educación: El caso UCR Uno de los puntos más alarmantes de su intervención fue la denuncia sobre la violencia que permea los centros educativos, espacios que históricamente eran sagrados en Costa Rica. Ruiz trajo a colación un incidente gravísimo denunciado por la Universidad de Costa Rica (UCR): un funcionario fue amenazado con arma de fuego para forzar un cambio en requisitos de posgrado.
«El que debía ser el lugar más seguro para un joven… se ha convertido en un campo de evacuación permanente», lamentó la congresista, vinculando las constantes amenazas de tiroteos y bombas en colegios con los «discursos de odio» que, según ella, se irradian desde las esferas más altas del poder ejecutivo.
La fábrica de sicarios El análisis de fondo de la liberacionista es devastador para el modelo social. Advierte que el Estado le está fallando a la juventud al recortar becas y oportunidades educativas. El resultado de esta austeridad, según Ruiz, es que estamos perdiendo la apuesta histórica: «Al no haber otra salida, pasan a las filas del sicariato y del crimen». La diputada sostiene que el terreno fértil para el crimen organizado lo está abonando el propio desmantelamiento de la inversión social.
Llamado electoral El cierre de su discurso fue un claro mensaje de cara a las urnas. Ruiz pidió rechazar el «continuismo» y la polarización, calificando la gestión actual como una «soberbia absoluta» que está llevando al país a niveles críticos de violencia contra mujeres y niños, dibujando lo que ella llama «la peor Costa Rica que pudimos imaginar».


