jueves, 4 junio 2026
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¡Trampa mortal a las 7:00 a.m.! Lo llamaron por su nombre y al salir al patio recibió una lluvia de balas en la cabeza

El OIJ confirma el ensañamiento: Los gatilleros se metieron hasta la propiedad para asegurar el objetivo con disparos en tórax y espalda.

La violencia en el Caribe costarricense no respeta horarios ni la santidad del hogar. La mañana de este martes, lo que debía ser el inicio de una jornada tranquila en el Barrio Goli de Matina, se transformó en una escena de terror cuando el sonido de las balas despertó a la comunidad. Un joven de 25 años, de apellido Guido, fue víctima de una ejecución planificada con frialdad milimétrica.

La «llamada de la muerte» El reloj marcaba las 7:00 a.m. cuando el mecanismo del crimen se puso en marcha. Según la reconstrucción preliminar del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Guido se encontraba dentro de la seguridad de su vivienda. Dos sujetos a bordo de una motocicleta llegaron al frente de la casa. No forzaron la puerta de entrada; utilizaron una táctica común en el sicariato: lo llamaron.

Al escuchar que lo buscaban, la víctima salió confiada hacia el patio de la propiedad. Fue en ese instante de vulnerabilidad cuando la trampa se cerró.

Invasión y ejecución Lejos de disparar desde la calle y huir, los criminales mostraron una audacia aterradora. Las autoridades confirmaron que uno de los gatilleros se bajó de la moto e ingresó al patio, invadiendo la propiedad para tener al objetivo a corta distancia y asegurar el resultado.

Guido no tuvo oportunidad de defensa. Recibió múltiples impactos de bala en zonas letales: cabeza, tórax y espalda. Cuando la unidad básica de la Cruz Roja llegó al sitio a las 07:15 a.m., tras el llamado de emergencia, los paramédicos solo pudieron confirmar que el hombre ya no presentaba signos vitales.

Investigación en curso: Rastro balístico Agentes del OIJ de la delegación de Batán tomaron control de la escena para realizar el levantamiento del cuerpo y recolectar los indicios balísticos (casquillos) que quedaron esparcidos en el patio, evidencia clave para determinar el tipo de arma utilizada y buscar coincidencias con otros crímenes en la zona.

Análisis: Matina bajo fuego Este homicidio sigue el patrón de los «ajustes de cuentas» que azotan a la provincia de Limón. La mecánica de llamar a la víctima para que salga («ponerlo», en la jerga criminal) sugiere que los asesinos conocían al joven o tenían información precisa sobre su ubicación, descartando preliminarmente el asalto como móvil y apuntando a un ataque directo y dirigido.

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