Transnacionales inundan el mercado de divisas para pagar salarios y el Banco Central recibe fuertes críticas por no «meter el freno» a tiempo.
El mercado cambiario costarricense cerró la semana con un dato que ha dejado a analistas y empresarios con la boca abierta. El dólar se cotizó en ¢492,42 en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex), un nivel subterráneo que el país no experimentaba desde que abandonó el sistema de minidevaluaciones allá por el 2006.
La divisa ha perdido casi 10 colones solo en noviembre, y la pregunta que ronda en la cabeza de deudores, inversionistas y exportadores es una sola: ¿Puede caer más? La respuesta de los expertos es un rotundo «sí».
La tormenta perfecta de diciembre Carlos Valerin, especialista en mercado cambiario, explica que estamos entrando en el «ojo del huracán» estacional. No es magia, es oferta y demanda. En las últimas semanas de noviembre y la primera de diciembre ocurre un fenómeno cíclico: las empresas transnacionales (Zonas Francas) deben traer millones de dólares y cambiarlos a colones para honrar sus obligaciones de fin de año: aguinaldos, salarios, servicios e impuestos.
«Lo que sí podemos vaticinar… es que, seguramente, la semana entrante vamos a ver incluso más presión para que el tipo de cambio baje», advirtió Valerin. Esto sugiere que el piso de los ¢490 podría romperse si el Banco Central de Costa Rica (BCCR) no interviene con mayor agresividad.
Ganadores y Perdedores: El drama del Turismo Mientras el consumidor que gana en colones y compra en Amazon celebra, el sector productivo sangra. La Cámara Nacional de Turismo (Canatur) ha encendido las luces de alarma. Shirley Calvo, directora ejecutiva de la entidad, desmitificó la idea de que solo los grandes hoteles sufren. «El turismo no es un sector de grandes, más del 85% de las empresas son pymes… hoteles de menos de 20 habitaciones, guías y transportistas», señaló.
El problema es de competitividad: Costa Rica se ha vuelto un destino caro frente a rivales directos como México, Colombia y República Dominicana. Al recibir dólares de los turistas que hoy valen menos, pero pagar luz, agua y salarios en colones caros, la rentabilidad se esfuma.
Dardos contra el Banco Central La inacción o la timidez del BCCR está en el centro del debate. Rodrigo Cubero, expresidente de la entidad, fue crítico con la estrategia actual. Según Cubero, al Central le ha faltado «contundencia y vehemencia» en la política monetaria. El experto sugiere que hay espacio para bajar más las tasas de interés, lo cual no solo ayudaría a la economía doméstica, sino que le quitaría presión a la apreciación del colón.
Por su parte, Valerin agregó que, si bien el BCCR no puede cambiar la tendencia mundial, sí tiene la obligación de evitar que la caída sea tan estrepitosa. «La volatilidad debió haber sido disminuida para que la caída no fuera tan fuerte en este mes», concluyó.
¿Qué esperar? La próxima semana será crítica. Se negociaron cerca de $295 millones en los últimos días y el BCCR tuvo que comprar el 61% de eso para evitar un desplome mayor. Con los aguinaldos a punto de depositarse, el mercado se prepara para una «inundación» de dólares que pondrá a prueba la resistencia del tipo de cambio y la paciencia del sector exportador.


