El nombre de Andy Furtado, recordado por sus goles con la Selección Nacional y por su paso por clubes como Santos, Herediano y Comunicaciones de Guatemala, vuelve a colocarse en el radar público. Pero esta vez, lejos de los estadios, su historia se traslada a los tribunales de justicia.
De acuerdo con la Fiscalía Adjunta de Limón, el expediente 21-000441-0472-PE ya tiene un señalamiento formal: el juicio se desarrollará entre el 31 de mayo y el 25 de junio del 2027, según la agenda del Tribunal Penal. Furtado figura como uno de los acusados por el presunto delito de tráfico internacional de drogas, en una causa donde aparecen otras ocho personas de apellidos Anchía Pérez, Rojas Villalobos, Camacho Jara, Cubero Rodríguez, Montoya Ortíz, Mora Monge y Simpson Smith.
Una investigación que tomó años
Este caso no surgió de la noche a la mañana. La historia judicial de Furtado se remonta al 2021, cuando fue detenido junto con varios trabajadores de APM Terminals. Las autoridades aseguraban que formaban parte de dos presuntas estructuras criminales dedicadas al envío de cocaína hacia Europa. De hecho, la Policía de Control de Drogas (PCD) ejecutó ese año al menos 15 allanamientos, en un operativo que vinculaba a los sospechosos con cerca de cinco toneladas de droga enviadas al Viejo Continente.
Poco tiempo después, el exdelantero quedó en libertad, pero bajo estrictas medidas cautelares: debía firmar cada 15 días, mantener un domicilio fijo y evitar cualquier contacto con testigos de la causa.
El pasado deportivo que marcó a Furtado
Antes de verse envuelto en este proceso judicial, Andy Furtado fue una figura reconocida dentro del fútbol tico. Su momento más recordado se dio en febrero del 2009, cuando anotó dos goles frente a Honduras en la primera fecha de la hexagonal rumbo a Sudáfrica 2010. Sin embargo, ese ascenso deportivo se frenó abruptamente.
Ese mismo año, mientras disputaba la final del torneo de Verano con el Club Sport Herediano, dio positivo por betametasona, un corticosteroide prohibido en competencias deportivas por su capacidad de reducir dolor e inflamación y mejorar el rendimiento físico de manera artificial. Por ello, fue suspendido durante dos años, lo que dejó una huella difícil de borrar en su carrera.
Lo que viene ahora
Con el juicio ya programado y una causa de alto perfil a cuestas, el exdelantero enfrentará una de las etapas más determinantes de su vida. El caso no solo revive episodios polémicos de su pasado, sino que también plantea interrogantes sobre la conexión entre algunas estructuras criminales y colaboradores dentro de puertos estratégicos en el país.
El 2027 será clave: allí se definirá si la historia de Andy Furtado suma un nuevo capítulo judicial o si logra zanjar de forma definitiva un proceso que ha cargado durante años.


