«Fue un error de publicación»: El documento filtrado de la OACI que desató el pánico sobre los aeropuertos ticos
Gobierno desmiente colapso en la seguridad aérea; MOPT asegura que no subirán los tiquetes ni las pólizas por un informe que «no es oficial».
El Gobierno de la República ha salido al paso de una ola de especulaciones que puso en entredicho la reputación de la aviación civil costarricense. Tras la circulación de un documento que sugería una drástica caída en la calificación de seguridad aérea del país, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) rechazó categóricamente que exista una afectación operativa, aclarando que la información se derivó de un error administrativo internacional.
La polémica se encendió cuando apareció en el sitio web de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) un archivo con datos preliminares desfavorables. Sin embargo, el ministro Efraím Zeledón Leiva fue contundente: ese documento no tiene validez, no es definitivo y ya fue retirado por el propio organismo global.
El error web que generó la crisis
El jerarca del MOPT explicó que la filtración no corresponde a la realidad actual de la auditoría, la cual sigue en curso. «No es un informe oficial, ni formal, ni representa de ninguna manera los resultados definitivos», sentenció Zeledón.
La situación obligó a la OACI a rectificar. Según la versión gubernamental, el ente internacional admitió que la publicación del archivo fue un error técnico en su plataforma, procediendo a eliminarlo para evitar confusiones en la industria aeronáutica.
Tiquetes y pólizas: Desmintiendo el golpe al bolsillo
Uno de los mayores temores surgidos tras la divulgación de los datos preliminares era el impacto económico para los viajeros y las aerolíneas. Se especuló que una degradación en la categoría de seguridad dispararía los costos de los seguros de aviación y, por ende, el precio de los boletos aéreos.
El ministro Zeledón desarticuló esta narrativa. «Es incorrecto decir que los tiquetes aéreos y las pólizas van a subir de precio o que las operaciones aeroportuarias se verán afectadas», afirmó.
El argumento central es que la OACI no ha emitido ninguna prohibición ni limitación operativa contra Costa Rica. El país mantiene sus estatus y certificaciones vigentes mientras el proceso de evaluación concluye formalmente.
Respaldo internacional: No hay «alerta roja»
Para blindar la posición del país, el Gobierno se apoyó en las declaraciones de Julio César Siu, Director Regional Adjunto de la OACI para Norteamérica, Centroamérica y el Caribe. El funcionario internacional validó la postura costarricense, recordando que los resultados que circulan «no son oficiales».
Siu aportó un dato técnico clave para la tranquilidad del sector turístico y comercial: durante la auditoría realizada en suelo nacional, no se identificó ninguna Preocupación Significativa de Seguridad (SSC).
En el lenguaje de la aviación civil, una SSC es una alerta roja que indica un peligro inminente; su ausencia confirma que los aeropuertos ticos, como el Juan Santamaría y el Daniel Oduber, operan bajo estándares aceptables de riesgo.
Contexto político
Esta aclaración surge en medio de fuertes críticas por parte de diputados de oposición y figuras políticas, quienes habían utilizado la supuesta «mala nota» para señalar un deterioro en la gestión de la Dirección General de Aviación Civil.
Sin embargo, tanto el MOPT como la OACI insisten en que el Programa Universal de Auditoría de la Vigilancia de la Seguridad Operacional (USOAP) es una herramienta de mejora continua, no un mecanismo punitivo, y que la nota final se conocerá solo cuando se agoten todas las fases del proceso de revisión.


