Actividad aérea en Venezuela cae en picada tras advertencia de Estados Unidos
El mapa aéreo de Venezuela amaneció prácticamente vacío. Las imágenes de plataformas de rastreo de vuelos muestran un cielo con muy pocos sobrevuelos internacionales, un panorama poco común para una ruta que conecta Sudamérica con el Caribe, Centroamérica y Europa. La caída abrupta de la actividad se dio luego de que la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) enviara una advertencia a las aeronaves civiles sobre un aumento “significativo” de movimientos militares en territorio venezolano y sus alrededores.
La alerta, emitida el viernes, advierte que los riesgos no se limitan a los vuelos que cruzan el espacio aéreo del país, sino que se extienden a despegues, aterrizajes y operaciones en tierra, lo que generó inquietud inmediata entre las aerolíneas que operan en la región. La FAA recomendó “extremar la precaución” debido al deterioro del clima de seguridad, en momentos en que Estados Unidos mantiene en el Caribe un despliegue que incluye un portaaviones, destructores navales y aeronaves de última generación. Washington afirma que su operación apunta a reforzar la lucha contra el narcotráfico, mientras que Caracas sostiene que se trata de una presión directa para forzar un cambio político.
Una advertencia que llega en medio de nueva tensión diplomática
El aviso de la FAA coincide con la entrada en vigencia de la designación como organización terrorista de un presunto cártel narcotraficante que, según Estados Unidos, estaría ligado al gobierno venezolano. Analistas internacionales ven este movimiento como parte de una escalada que podría abrir la puerta a acciones militares más contundentes, aunque por ahora no existe una confirmación oficial en ese sentido.
Desde septiembre, fuerzas estadounidenses han interceptado y atacado más de veinte embarcaciones en el Caribe y el Pacífico oriental. Las operaciones han dejado decenas de fallecidos, aunque Washington no ha presentado pruebas públicas sobre los presuntos vínculos de los blancos atacados con redes de narcotráfico.
Seis aerolíneas suspenden vuelos y reina la incertidumbre
La reacción del sector aéreo fue inmediata. Entre sábado y domingo, seis compañías internacionales suspendieron temporalmente sus vuelos con Venezuela, según reportes de la Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela (ALAV) y la Asociación Venezolana de Agencias de Viajes y Turismo (AVAVIT). Entre ellas figuran Iberia, TAP Air Portugal, Avianca, GOL, Latam y Turkish Airlines, esta última con cancelaciones previstas del 24 al 28 de noviembre.
En un primer listado, ALAV mencionó también a Caribbean Airlines, pero más tarde rectificó al confirmar que la empresa trinitense no opera rutas con Venezuela desde septiembre.
Vicky Herrera, presidenta de AVAVIT, señaló que algunas aerolíneas ya ofrecen reembolsos y reprogramaciones, aunque la mayoría aún no define fechas para retomar los itinerarios suspendidos. La situación impacta directamente al turismo, los vuelos de conexión y los viajes de negocios, sectores que dependen de una red estable de rutas internacionales.
Operaciones venezolanas continúan, pero el futuro es incierto
Mientras varios operadores extranjeros ajustan sus agendas, las aerolíneas venezolanas Láser, Avior y Estelar comunicaron que mantienen vuelos internacionales sin cambios. Otras compañías como Copa Airlines, Air Europa, PlusUltra y Wingo no han emitido posicionamientos oficiales sobre posibles modificaciones.
La incertidumbre persiste, especialmente porque el tráfico aéreo del país ha estado históricamente marcado por oscilaciones políticas y económicas. Lo que ocurre ahora, sin embargo, tiene un matiz distinto: el impacto proviene de tensiones geopolíticas que involucran a potencias militares y deja a miles de pasajeros en la región a la espera de nuevos anuncios.


