«No más bebés en basureros»: El plan de las «cunas tecnológicas» que permitiría entregar hijos sin ir a la cárcel
Sensores térmicos y alarmas silenciosas: El proyecto busca frenar la cifra de terror de 128 menores abandonados en lotes baldíos.
Ante la desgarradora realidad de recién nacidos abandonados a su suerte en caños, basureros y lotes baldíos, la Asamblea Legislativa ha recibido una propuesta que busca cambiar el enfoque punitivo por uno humanitario y tecnológico. Un nuevo proyecto de ley pretende obligar a los hospitales públicos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) a habilitar «cunas seguras», espacios diseñados para que madres o padres en situaciones extremas puedan entregar a sus bebés de forma anónima, garantizando su supervivencia.
La iniciativa surge como una respuesta de emergencia ante una estadística que avergüenza al país: entre el 2018 y el 2022, las autoridades registraron el abandono de 128 menores de edad en condiciones de riesgo mortal.
Tecnología para salvar vidas
La propuesta no se trata simplemente de dejar al menor en una puerta. El proyecto plantea la instalación de dispositivos de alta tecnología integrados en la infraestructura hospitalaria.
Estas «cunas» o incubadoras estarían equipadas con sensores térmicos capaces de regular la temperatura para evitar la hipotermia, una de las principales causas de muerte en los neonatos abandonados. Además, contarían con un sistema de alarma silenciosa que, al detectar el peso del bebé, notificaría de inmediato al personal médico y de seguridad, asegurando una atención en cuestión de segundos sin exponer a la persona que realiza la entrega.
La cifra del horror: 128 casos
El trasfondo del proyecto es una crisis social silenciosa. Los datos que sustentan la ley revelan que, en un periodo de cuatro años, más de un centenar de niños fueron dejados a la intemperie. Muchos de estos casos terminan en tragedia o con secuelas permanentes para el menor.
La lógica detrás de la legislación es la «reducción de daños». Al ofrecer una vía segura y legal para la entrega del menor, se busca eliminar el miedo a la persecución penal que a menudo lleva a las madres desesperadas a ocultar el abandono en lugares remotos o peligrosos.
Un cambio de paradigma
De aprobarse, Costa Rica se uniría a una lista de países que han implementado los llamados «buzones de vida» (como Alemania o Estados Unidos). El sistema prioriza el derecho superior del niño a la vida sobre el castigo a los progenitores.
La iniciativa plantea que la entrega en estas cunas seguras no se tipifique como abandono de incapaz, siempre y cuando el menor no presente signos de violencia. El objetivo final es que el Estado asuma la tutela inmediata a través del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), cortando de raíz la posibilidad de que otro recién nacido aparezca en un lote baldío.


