miércoles, 3 junio 2026
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«Tengan mucha calma»: La desafiante respuesta de Fernández a quienes la acusan de huir de la polémica

«Se acabó el escondite»: Laura Fernández confirma la fecha exacta en que enfrentará a sus rivales cara a cara

Tras la presión de la oposición, la candidata oficialista revela la lista de los 8 debates a los que asistirá en enero.

La estrategia del silencio y la «silla vacía» tiene fecha de caducidad. Laura Fernández, la candidata presidencial del Partido Pueblo Soberano y actual líder en las encuestas, ha decidido marcar la cancha y poner fin a las especulaciones sobre su participación en la contienda dialéctica. La aspirante oficialista confirmó que enero de 2026 será el mes del enfrentamiento directo, asegurando su presencia en al menos ocho debates presidenciales.

El anuncio surge como una respuesta táctica ante la creciente presión de sus rivales políticos —encabezados por Álvaro Ramos (PLN), Claudia Dobles (PAC) y Ana Virginia Calzada— quienes han utilizado su ausencia en foros recientes como munición de campaña, acusándola de evadir el escrutinio público.

La agenda de enero: El «Tour» de medios

 

Fernández no dejó espacio a dudas sobre dónde y cuándo debatirá. Su equipo de campaña ha trazado una ruta mediática intensiva para el mes previo a las elecciones, comprometiéndose a asistir a los encuentros organizados por las principales plataformas del país.

La lista confirmada incluye los debates de alto perfil de Repretel, Monumental, Trivisión, Multimedios y el Sistema Nacional de Radio y Televisión (Sinart). Además, ratificó su participación obligatoria en el debate oficial del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), considerado el encuentro institucional más relevante de la contienda.

Con este movimiento, Fernández busca neutralizar la narrativa de «miedo» que intentan instalar sus oponentes, concentrando toda su exposición mediática en el cierre de la campaña, cuando la atención del electorado indeciso es mayor.

«Tengan mucha calma»: El mensaje a la oposición

 

Lejos de mostrarse defensiva ante las críticas por sus ausencias previas en foros gremiales, la candidata oficialista lanzó un mensaje desafiante y directo a sus contrincantes. Fernández defendió su derecho a gestionar su tiempo y priorizar el contacto directo con los votantes sobre los paneles de discusión.

«Yo tengo total libertad de organizar mi agenda de trabajo en función de lo que yo sienta me genera más beneficio en el proceso en el que estoy», sentenció Fernández.

La candidata fue más allá y dirigió sus palabras a los aspirantes que reclaman su presencia: «Si eso le incomoda a los otros candidatos, que en lugar de ocuparse de sus agendas, andan muy pendientes de las mías, les digo que tengan mucha calma, que ya llegará el momento de que conversemos«.

La estrategia del líder

 

Analistas políticos interpretan la postura de Fernández como la clásica estrategia del «puntero». Al liderar las encuestas con un margen amplio, la candidata de Pueblo Soberano tiene pocos incentivos para arriesgar su ventaja en debates tempranos donde se convertiría en el blanco de todos los ataques.

Al postergar los encuentros hasta enero, Fernández controla los tiempos del debate, minimiza el desgaste y mantiene el foco en su narrativa de «trabajar por el pueblo», mientras sus rivales se ven obligados a esperar hasta el próximo año para tener la oportunidad de confrontarla directamente.

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