«Lo capturaron con las manos llenas de sangre»: La foto que confirma el horror en la cuartería de San José
El sospechoso cometió el error de regresar a la escena del crimen; dos niños de 10 y 11 años quedaron huérfanos y bajo custodia del PANI.
Un femicidio atroz ha conmocionado el distrito Hospital, en el corazón de San José. Belkis Molina, una mujer nicaragüense que se preparaba para celebrar su cumpleaños número 36 el próximo 2 de diciembre, fue asesinada este domingo presuntamente a manos de su pareja sentimental.
El caso ha tomado relevancia no solo por la brutalidad del hecho, sino por la evidencia inmediata que portaba el sospechoso al momento de su captura: fue detenido por la Policía Municipal con las manos aún cubiertas de sangre.
La captura: Regresó a la escena del crimen
El principal sospechoso, un hombre de apellidos Burgos Castillo, fue arrestado la noche del domingo en un desenlace dramático. Según fuentes policiales, tras cometer presuntamente el ataque en horas de la tarde, el sujeto huyó, pero cometió el error de regresar a las inmediaciones de la cuartería donde ocurrieron los hechos.
Fueron los propios vecinos, consternados por la violencia presenciada horas antes, quienes lo reconocieron merodeando nuevamente el lugar y dieron la alerta inmediata a las autoridades.
Oficiales de la Policía Municipal de San José efectuaron la detención. El director de este cuerpo policial, Marcelo Solano, confirmó la captura mediante una fotografía impactante: el hombre aparece esposado de espaldas, y en sus manos se observan claramente los rastros hemáticos que lo vinculan directamente con la escena.
Una herida mortal y dos niños en el desamparo
La alerta inicial ingresó al sistema de emergencias 9-1-1 a la 1:38 p.m. Al llegar al sitio, las unidades de la Cruz Roja y Fuerza Pública encontraron a Molina con una herida profunda en la pierna izquierda. La lesión, que presuntamente afectó una arteria principal, le causó la muerte a pesar de los esfuerzos de socorro.
La tragedia deja una estela de dolor más allá de la víctima directa. La pareja tenía dos hijos en común, dos menores de 10 y 11 años de edad, quienes presenciaron el colapso de su núcleo familiar.
Las autoridades confirmaron que, ante la orfandad y la detención del padre, los niños quedaron bajo la protección inmediata del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), mientras se realiza el estudio social para ubicar a familiares que puedan hacerse cargo de ellos.
Investigación en curso
El detenido Burgos Castillo fue puesto a las órdenes del Ministerio Público para enfrentar cargos por femicidio. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) asumió la escena para el levantamiento del cuerpo y la recolección de pruebas forenses en la habitación de la cuartería, un espacio que se convirtió en el escenario final de una vida que fue cortada semanas antes de su cumpleaños.


