«El asesino lo esperaba en la acera»: La emboscada en Bajo Los Molinos que le costó la vida a un menor de 16 años
Iba de pasajero en una bicimoto cuando recibió un disparo que le atravesó el cuerpo; el OIJ reveló la dinámica del ataque.
La violencia armada ha cobrado la vida de otro adolescente en el país, esta vez en una ejecución a sangre fría aprovechando la oscuridad de la noche en la provincia de Heredia. Un menor de apenas 16 años fue asesinado de un balazo en la espalda mientras se desplazaba como pasajero en una bicimoto por el sector de Bajo Los Molinos, en San Rafael.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó este lunes la mecánica del homicidio, describiendo un escenario que apunta a una emboscada o un ataque directo perpetrado por un tirador que aguardaba en la vía pública.
La dinámica del ataque: Tres disparos desde la acera
Los hechos se registraron al filo de la medianoche, específicamente a las 11:38 p.m. Según el reporte preliminar de los agentes judiciales destacados en Heredia, el menor viajaba como acompañante en una bicicleta motorizada (bicimoto), conducida por otro joven, cuya identidad se mantiene en reserva.
Al transitar por la zona de Bajo Los Molinos, la fatalidad los interceptó. Un sujeto desconocido, que se encontraba de pie sobre la acera, abrió fuego contra los muchachos en movimiento sin mediar palabra.
El gatillero accionó su arma en al menos tres ocasiones. Lamentablemente, uno de los proyectiles encontró su blanco en el cuerpo del adolescente de 16 años.
Un disparo letal por la espalda
La autopsia preliminar y el análisis de la escena revelan la crueldad del ataque. El OIJ detalló que el disparo ingresó por la espalda de la víctima y salió por su pecho, en el costado izquierdo, provocando daños masivos en órganos vitales.
A pesar de estar herido de muerte, la inercia del vehículo o el intento desesperado de huida permitieron que avanzaran unos metros más. El cuerpo del menor fue hallado finalmente a unos 50 metros de distancia del punto donde se efectuaron los disparos.
Escena custodiada
Al recibir la alerta, una unidad de soporte de la Cruz Roja Costarricense se desplazó al sitio con la esperanza de salvar al joven. Sin embargo, al valorar al paciente, confirmaron que ya no presentaba signos de vida debido a la gravedad de la herida torácica.
Agentes judiciales se hicieron cargo del levantamiento del cuerpo y la recolección de indicios balísticos en la carretera. La investigación se centra ahora en identificar al tirador de la acera y determinar el móvil del crimen: si se trató de un ajuste de cuentas territorial, una confusión o un asalto frustrado en una zona que, como muchas otras del Valle Central, se ha vuelto escenario de violencia nocturna.


