La madrugada de este domingo arrancó con una escena estremecedora en San Sebastián, donde un motociclista fue emboscado, asesinado y despojado de su vehículo en cuestión de segundos. El violento hecho ha encendido nuevamente las alarmas sobre la inseguridad en zonas urbanas del Gran Área Metropolitana.
Un ataque rápido, certero y sin dejar rastro
Según datos preliminares del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el incidente ocurrió a las 3:21 a. m. a un costado del supermercado Walmart, justo en la zona donde decenas de trabajadores del sector informal y repartidores suelen hacer pausas durante sus jornadas nocturnas.
El fallecido, de apellido Suárez, se encontraba estacionado frente a la parada de buses con un bolso de repartidor de plataformas digitales. Este detalle abre la posibilidad de que estuviera terminando un envío o esperando un nuevo pedido cuando fue sorprendido.
En ese momento, otra motocicleta se detuvo junto a él con dos sujetos a bordo. Uno de los atacantes se acercó directamente al motociclista y, sin mediar palabra, le disparó en el costado izquierdo del tórax. La frialdad del ataque deja entrever que los agresores sabían exactamente lo que buscaban.
Huyeron divididos y con ambas motos
Tras el disparo, los asaltantes huyeron con rapidez:
- Uno escapó en la motocicleta en la que habían llegado.
- El otro se fugó en la moto del propio Suárez.
Este patrón ya ha sido observado por las autoridades en asaltos ejecutados por bandas dedicadas al robo de motocicletas mediante violencia letal, un fenómeno que preocupa por su crecimiento en cantones del sur de la capital.
Escena bajo custodia por varias horas
Personal de la Fuerza Pública acordonó la zona antes del amanecer, impidiendo el paso de peatones y buses mientras los agentes del OIJ levantaban indicios balísticos y entrevistaban a testigos. El cuerpo de Suárez fue trasladado posteriormente a la Morgue Judicial para la autopsia correspondiente.
Una tendencia que inquieta
En los últimos meses, la modalidad de asaltar a motociclistas para robar sus vehículos ha mostrado un repunte, principalmente durante la madrugada, cuando las calles están casi vacías y los repartidores suelen trabajar solos.
El OIJ ya analiza cámaras de seguridad y posibles rutas de fuga para identificar a los responsables, quienes actuaron con velocidad profesional y una coordinación que apunta a sicariato o crimen organizado.


