El llanto provenía de un basurero clandestino. El recién nacido aún tenía el cordón umbilical.
Un acto de humanidad y la rápida acción de un ciudadano salvaron lo que habría sido una tragedia en San José. Un bebé recién nacido, que aún tenía el cordón umbilical adherido, fue rescatado con vida «de milagro» la tarde de este miércoles, tras ser abandonado dentro de un basurero clandestino en Hatillo 4.
La historia, confirmada hace pocos minutos por el Ministerio de Seguridad Pública, tiene como protagonistas a un ciudadano alerta y a un oficial de la Fuerza Pública que utilizó su propio uniforme para salvar al infante del frío.
El llanto que interrumpió la rutina en Hatillo
La cadena de eventos que salvó esta vida comenzó con un sonido que no cuadraba con el entorno. Un ciudadano que transitaba cerca de un conocido botadero clandestino en Hatillo 4, escuchó el llanto inconfundible de un bebé.
El sonido no provenía de una casa ni de un cochecito, sino del montículo de basura.
En ese preciso momento, el ciudadano observó una patrulla de la Fuerza Pública realizando un rondín por la zona. Sin dudarlo, hizo señas a los oficiales y les comunicó la aterradora sospecha: un bebé lloraba en el basurero.
«Arroparlo y protegerlo del frío»: El gesto del oficial
Los oficiales de la Fuerza Pública acudieron de inmediato al lugar señalado y, en efecto, confirmaron el llanto. Tras una búsqueda rápida entre los desechos, localizaron al infante.
Según el conmovedor reporte de las autoridades, los oficiales se encontraron con un recién nacido, en un estado de vulnerabilidad extrema, tiritando de frío.
Ante la emergencia, y en un gesto que ha trascendido el protocolo, uno de los oficiales de policía tomó al bebé en sus brazos. Para estabilizar su temperatura de inmediato, lo cargó y lo metió dentro de su propia camiseta, usando su uniforme y su calor corporal para arroparlo y protegerlo mientras llegaban las unidades de soporte.
Investigación en curso: El destino del bebé
Una vez resguardado, el bebé fue trasladado en condición de prioridad al Hospital Nacional de Niños para una revisión médica exhaustiva. Milagrosamente, y pese a las condiciones en las que fue hallado, el bebé fue reportado con vida.
Este rescate es, sin embargo, el inicio de una compleja investigación judicial y social. El caso ahora queda en manos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y del Patronato Nacional de la Infancia (PANI).
Las autoridades deberán iniciar un protocolo por abandono de incapaz, un delito que en estas circunstancias se califica como intento de infanticidio. La prioridad ahora es localizar a la madre, mientras el personal médico del Hospital de Niños se encarga de velar por la salud del pequeño rescatado.


