«Alto al abuso del poder, alto a la mentira»: La diputada califica la marcha como el «arranque histórico» de un movimiento ciudadano para sacar al «mentiroso» en las urnas.
La experimentada diputada Gloria Navas ha elevado el tono de la confrontación política a un nivel sin precedentes. En el marco de la «Marcha por la democracia: Sí a la democracia, no a la dictadura», la legisladora no solo celebró el evento como un «día histórico», sino que lanzó la acusación más grave que se puede hacer en el debate público: un llamado a sacar al «dictador» del poder.
En un discurso encendido, Navas aseguró que la manifestación de este martes no fue un evento aislado, sino el «arranque histórico» de un movimiento ciudadano. Su mensaje no busca una rectificación del gobierno, sino su reemplazo explícito en las próximas elecciones.
«Alto al abuso del poder»
Para Gloria Navas, la marcha representa un punto de quiebre en la tolerancia cívica. La diputada, visiblemente enardecida, aseguró que la ciudadanía ha comenzado a «hacer uso de las armas de la democracia y de nuestra libertad» para frenar lo que considera una deriva autoritaria.
«¡Alto al abuso del poder! ¡Alto a la mentira! No vamos a aguantar más esos discursos», proclamó la diputada, en una clara alusión a la retórica del Poder Ejecutivo.
Navas enmarcó la protesta como un acto de valentía inherente a la identidad costarricense, distanciándose de cualquier pasividad y asegurando que el país «respira la libertad» y no cederá ante los que considera son ataques a la institucionalidad.
El grito de guerra: «¡Fuera el dictador!»
El clímax de su intervención fue el momento en que Navas abandonó las metáforas y utilizó la terminología más dura del espectro político.
«Nosotros somos valientes y no vamos a ceder. ¡Fuera el dictador, fuera el mentiroso, fuera todos aquellos que no quieren proteger las líneas de democracia!», gritó la legisladora.
Esta declaración es, hasta la fecha, una de las más frontales realizadas por un miembro del Congreso, equiparando la situación política actual con un régimen no democrático. Navas también aprovechó para defender la labor del congreso, asegurando que «en esta Asamblea Legislativa aún quedamos muchos valientes y que queremos defender a la patria».
La misión final: Mover las urnas en 2026
La diputada no concluyó su discurso con la simple denuncia. Su intervención tuvo un claro objetivo estratégico y electoral: canalizar el descontento de la calle directamente hacia las elecciones presidenciales y legislativas.
Navas hizo un llamado explícito a la juventud, el grupo demográfico que definirá la próxima elección, para que asuma la responsabilidad de la defensa democrática.
«Viva Costa Rica, es hermosa y la vamos a defender», concluyó, antes de lanzar la directriz final: «A los jóvenes, a moverlos para que se presenten a las urnas el próximo 1 de febrero del año 2026».


