Miguel Guillén acusa al oficialismo de «matonismo» en la marcha y de usar el «chavismo» para bloquear la ayuda al sector agrícola.
La ya tensa relación entre el Gobierno y el sector agrícola ha provocado un nuevo y feroz enfrentamiento político, esta vez entre Liberación Nacional (PLN) y la cúpula del oficialismo. El secretario general del PLN, Miguel Guillén, lanzó un ataque directo contra el presidente Rodrigo Chaves y la jefa de fracción oficialista, Pilar Cisneros, acusándolos de un abandono deliberado del campo costarricense.
El detonante fue un gesto simbólico de Cisneros en el Plenario Legislativo, que el PLN ha calificado como un «irrespeto» directo a los agricultores del país, en un momento en que la crisis del sector se agudiza y las protestas se intensifican.
«Incumplió su deber e irrespetó la tierra»
El epicentro de la nueva pugna fue el Plenario Legislativo, durante un debate centrado en la crisis del agro. Según la denuncia de Miguel Guillén, la diputada Pilar Cisneros tomó una decisión que demostró el desinterés del oficialismo.
«Hoy en el Plenario Legislativo, doña Pilar Cisneros se retiró», sentenció Guillén. «Con ese gesto no solo incumplió su deber de diputada, sino que irrespetó a los hombres y mujeres que trabajan la tierra, a quienes producen los alimentos que sostienen a Costa Rica».
Para el líder liberacionista, la acción de Cisneros de ausentarse de esta discusión crítica no fue un hecho aislado, sino una manifestación física de la política de la administración Chaves.
«Ni a Chaves ni al chavismo les interesa el campo»
La crítica del secretario general del PLN escaló rápidamente, vinculando el gesto en el Plenario con la represión en las calles y un bloqueo político. Guillén utilizó el término «chavismo» para referirse al movimiento político del presidente, acusándolos de una estrategia de doble ataque contra los agricultores.
«Ni Rodrigo Chaves, ni Pilar Cisneros, ni el chavismo tienen verdadero interés en el futuro del campo costarricense», criticó Guillén.
Acusó al Ejecutivo de dos acciones simultáneas: por un lado, la represión, haciendo referencia a la controvertida detención del agricultor Roy Fallas en la «Marcha por la democracia»: «Hoy reprimieron con Fuerza Pública a quienes marcharon pacíficamente».
Por otro lado, denunció un bloqueo legislativo: «Además, intentaron bloquear las discusiones urgentes que el sector agroalimentario necesita para sobrevivir».
La consigna histórica: «Volvamos a la tierra»
Guillén defendió la urgencia del debate, recordando el peso del sector en la estabilidad nacional. Subrayó que la agricultura representa «más del 13% del empleo nacional» y es el «sustento de unas 400 mil familias».
Ante lo que describió como un gobierno que «le da la espalda a la raíz del país», el secretario general del PLN buscó posicionar a su partido como el defensor histórico del agro, reviviendo una de sus consignas fundacionales.
«Mientras ellos le dan la espalda», concluyó Guillén, «Liberación Nacional revive una consigna histórica: volvamos a la tierra».


